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20 de Ene de 2022

  • Redacción Digital La Estrella

Columnistas

El riesgo psicosocial de la TV

En las sociedades modernas es cada vez mayor la importancia de la televisión y, la calidad de los contenidos de los programas educativos...

En las sociedades modernas es cada vez mayor la importancia de la televisión y, la calidad de los contenidos de los programas educativos, informativos y de entretenimiento que transmite, deben estar relacionados con el proceso de socialización que todo ser humano requiere.

Sin embargo, la TV, con su poder de fascinación por su imagen visual —que es su columna vertebral— y por el limitado número de vocablos que utiliza en su programación, parece estimular el condicionamiento para la estrechez mental y la sumisión al enseñar técnicas de violencia y sexo que motivan y golpean emocionalmente y, se venden ideas y formas de vida nada edificantes.

Decir que los padres pueden elegir los programas más adecuados a la formación de sus hijos es una utopía, porque son los que menos se sientan a ver TV con sus hijos y cuando no se tiene la formación o preparación suficiente como para determinar cuáles son los programas más apropiados, la situación es desconcertante.

Un estudio realizado por Dimitri Christakis y el National Longitudinal Survey of Youth de Washington, DC. señala que la depresión, la obesidad, la falta de comunicación y atención en los niños y adolescentes, son provocados por la sobreexposición a la televisión.

Investigadores de la Universidad de Pittsburgh y la Escuela Médica de Harvard realizaron un estudio sobre los hábitos de consumo en 4142 adolescentes sanos, y calcularon que cada hora de TV vista al día de programas violentos aumenta la probabilidad de deprimirse un 8%; y, son incapaces de solidarizarse con las víctimas de la violencia. Los videojuegos y la Internet tuvieron igualmente efectos contraproducentes en la salud mental de los muchachos.

Bandura, Ross y Ross (2002) realizaron un estudio longitudinal de 10 años y demostró que cuando los niños eran expuestos a modelos agresivos en la TV, imitan esta clase de conductas, se eleva la presión sanguínea y pelean más con los compañeros de juego.

Walma van der Mollen, 2004, mostró que el realismo violento en los programas de televisión incrementa de modo dramático los efectos de agresión, temor inmediato y la idea de que el mundo es un lugar peligroso; lo mismo se observa cuando son expuestos a noticias de crímenes y accidentes de diversos tipos mostrando efectos emocionales fuertes y duraderos.

En 1997, el Ministerio de Salud de Colombia divulgó una investigación cuyos resultados mostraron que la programación que presentaba un mayor número de escenas violentas eran las telenovelas (315/día); los programas recreativos, incluidos dibujos animados y series infantiles animadas, (176/día); y los noticieros (83/día).

Hay cientos de estudios realizados sobre los efectos de la TV, solo he mencionado unos cuantos. De los que he leído, todos concuerdan en que los riesgos psicosociales dependen del contenido del mensaje, de las características del televidente, de su familia, así como de su entorno social de modelos agresivos. Es por ello, que se debe considerar que los efectos nocivos de la televisión son un problema de salud pública, dado que en un sinnúmero de culturas, los niños, adolescentes y adultos son educados por la televisión, única forma de diversión.

La televisión ha demostrado ser buena o mala, según el uso que se le dé. Puede ser un vehículo de convivencia pacífica, o un canal de odio y agresión. Usted escoge.

*Especialista de la conducta humana.gemiliani@cableonda.net