28 de Nov de 2022

  • Redacción Digital La Estrella

Columnistas

Una ciudad en forma de chorizo

El Gobierno Nacional, con las mejores intenciones de resolver el problema de los tranques y el tránsito en la Ciudad de Panamá, invertir...

El Gobierno Nacional, con las mejores intenciones de resolver el problema de los tranques y el tránsito en la Ciudad de Panamá, invertirá billones de balboas en el sistema de la primera línea del Metro y resolverá el problema del área que va de San Miguelito a la Cinco de Mayo. Para resolver los problemas de transporte de La Chorrera, Arraiján, Alcalde Díaz, la 24 de Diciembre, Las Garzas, Tocumen, Pedregal y la Vía Tocumen, etcétera, se requerirán fondos y líneas adicionales.

La Cinta Costera ha resuelto temporalmente el problema del tranque en la avenida Balboa. Este problema lo creó el cambio, sin estudios de zonificación, que permitió aumentar la densidad de población, construyendo torres en lotes de baja densidad, sin mejorar la infraestructura de calles, alcantarillado, acueducto y líneas eléctricas.

El aumento en la densidad de población fue resuelto construyendo las amplias vías de la Cinta Costera, pero por las calles de Punta Paitilla cada vez corren más aguas negras, debido a que las torres están haciendo explotar los alcantarillados construidos originalmente para viviendas unifamiliares. Lo mismo está ocurriendo con las tuberías del acueducto y los cables eléctricos, los cuales parecen estar abrumando con su peso a los postes que los sostienen. Los semáforos “ inteligentes ” han resultado problemáticos, y es que lo que se requiere, no son más semáforos, sino más calles. La Cinta Costera fue un incremento costoso de las calles, construyéndolas rellenando el mar o sobre estructuras aéreas, porque no había más alternativas. Y aún la Cinta Costera tendrá problemas de tránsito, si se siguen construyendo torres sin control de densidad frente a la misma.

El problema de tránsito de la Ciudad de Panamá no se resuelve solo con inversiones costosas, porque, en realidad, el problema básico no es de infraestructura, sino de forma. La Ciudad de Panamá se extiende actualmente de La Chorrera a Pacora, una distancia de 60 kilómetros de largo, mientras que su ancho es en promedio de menos de 9 kilómetros; en vez de forma casi circular, como la gran mayoría de las ciudades del mundo, nuestra capital tiene forma de un largo chorizo.

La ciudad se ha visto forzada a crecer hacia el Este y el Oeste, al ser impedida por el mar a crecer hacia el Sur y no poder crecer hacia el Norte. Este crecimiento en forma de chorizo saturó la capacidad del Puente de Las Américas en varias décadas y la del Puente Centenario se está saturando en unos pocos años.

El incremento del tránsito que crea la forma de chorizo, cada vez es mayor, y será casi explosivo con la gran cantidad de desarrollos que se están construyendo en Arraiján y La Chorrera.

Omar Torrijos dijo: “Yo no quiero entrar a la historia, sino a la Zona del Canal ” y la realidad fue que entró a la historia, pero solo muy parcialmente a la Zona del Canal. De los 1445 Kms cuadrados que constituían la Zona del Canal, solo se han incorporado a la economía productiva nacional una porción relativamente pequeña.

Sin embargo, desde que se firmaron los tratados Torrijos-Carter, una porción mayoritaria de nuestro territorio ha sido declarada “ Áreas Protegidas ” y “ Comarcas Indígenas ”, como resultado de una compaña influenciada por instituciones gubernamentales y no gubernamentales internacionales. Como dice nuestro escudo, “ Pro-Mundi Beneficio ”. Y para los panameños, la forma de chorizo, que produce tranques y problemas de tránsito.

Con la devolución de la Zona del Canal nuestro territorio aumentó a 78.583 Kms cuadrados. Más del 56% de este territorio es ahora “ Áreas Protegidas ” y “ Comarcas Indígenas ”, alrededor de 44,200 Km cuadrados, lo cual nos deja el otro 44% de este territorio, o sean cerca de 34,500 Kms cuadrados, sujetos a desarrollo sostenible. De este territorio, más de la mitad no tiene títulos de propiedad, sino solo derechos posesorios, los cuales no son entes de crédito. Esto quiere decir que solo una quinta parte de nuestro territorio, menos de 17,000 Km cuadrados, participan en nuestra economía. El problema del tránsito, que se origina de la forma de chorizo de nuestra ciudad capital, solo se puede resolver en forma permanente expandiendo, con normas de desarrollo sostenible, la ciudad hacia el Norte, utilizando algunas parcelas de “ Áreas Protegidas ”. La mitigación del impacto ambiental se podría lograr reforestando las extensas zonas de decenas de miles de Kms cuadrados de “ chumicales ”, que existen en vastas extensiones de las provincias de Panamá, Coclé, Veraguas, Chiriquí y la Comarca Gnöbe Buglé.

Esta reforestación generaría una gran cantidad de empleo y riqueza y aumentaría significativamente nuestra capacidad nacional de captación de carbono. Sobre todo, haría posible quitarle a nuestra Ciudad Capital su actual forma de chorizo, creciendo hacia el Norte, y resolviendo, en forma permanente, sus problemas de tranques y tránsito.

*Empresario.jblis@grupomelo.com