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09 de Mar de 2021

Redacción Digital La Estrella

Columnistas

Los carniceros del Gourmet (II)

Según los testimonios de los propios involucrados, tras ver el rostro de la muerte, perdidas las dos mujeres se arrodillaron y comenzaro...

Según los testimonios de los propios involucrados, tras ver el rostro de la muerte, perdidas las dos mujeres se arrodillaron y comenzaron a rogar. ¿Dónde estaban los defensores de los derechos humanos en el momento en que Holanda y Vielka arrodilladas en el piso, en un monte en el Corredor Sur, en medio de la noche fría, imploraba por su vida y la de su bebé?

Los que abogamos por la pena de muerte para crímenes de características espantosas como el de Holanda Martínez y Vielka Rodríguez y nos sentimos descontentos con sentencias píricas y con el estado de permanente violencia, no somos menos cristianos que los demás, al contrario es la defensa al derecho a la vida mejor planteada que conocemos lo que nos motiva en esta cruzada.

Ni Holanda ni Vielka, ni el niño que recientemente le desparramaron los sesos, se merecían eso. Es horrendo e inhumano. Me preguntaron hace poco con burla: ¿Qué clase de defensor de los Derechos Humanos, es usted señor? y hoy respondo: "¡El mejor, a mucha honra, soy defensor de los derechos de las víctimas!".

Recordemos la escena: Los cadáveres de Vielka Rodríguez y Holanda Martínez, dos mujeres trabajadoras, a un costado del Corredor Sur, a la salida de Llano Bonito, en Juan Díaz. Pudo ser tu esposa, tu hermana, tu mamá, mi hija. Dios nos ayude a seguir adelante.

*Escritor y analista político recursossinlimites@gmail.com