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06 de Jun de 2020

Redacción Digital La Estrella

Columnistas

¡Con mi Iglesia no se metan!

El elegido por el Santo Padre Benedicto XVI como Arzobispo de la Iglesia Católica panameña, habló con firmeza, sinceridad y sin temor, c...

El elegido por el Santo Padre Benedicto XVI como Arzobispo de la Iglesia Católica panameña, habló con firmeza, sinceridad y sin temor, como se espera de un líder ante su pueblo. Monseñor José Domingo Ulloa, debido a su humildad no esperaba aplauso alguno durante la lectura de su Homilía; sin embargo, los aplausos en señal de aprobación de un pueblo cansado de los sinsabores de la decepción e hipocresía no se hicieron esperar. Yo, en cambio, lloraba de la emoción. Esa emoción que siente uno cuando te encuentras con ese alguien que te escucha e intercede por ti, y te sientes protegido por tu Pastor, cuya misión es guiar a su iglesia por el sendero del bien.

Y, así son los sacerdotes muchas veces incomprendidos y difamados por lenguas que solo destilan veneno, con el afán de desaparecer una institución bien intencionada a la luz del evangelio. Pero, nuestra Iglesia ¡jamás! desaparecerá, allí estará por los siglos de los siglos... y, allí estará Monseñor Ulloa, y los demás Obispos y sacerdotes, a la defensa de los desprotegidos.

A continuación un resumen de la Homilía en la XL Cita Eucarística:

1.- El Prelado empieza por decirnos: ‘Hoy celebramos la fiesta del Cuerpo y la Sangre de Cristo, donde Jesús hecho Eucaristía no es simplemente un alimento físico, sino que es algo más. Es la fuerza que nos hace vivir, como diría San Pablo, como un solo cuerpo.

La Cita Eucarística se relaciona al quehacer de la Iglesia y la sociedad. Y en este 2010, sumidos en una ola de violencia e inseguridad, desde nuestra fe, la Eucaristía construye la Paz, por tanto hay que desechar las diferencias que destruyen la igualdad y la justicia’.

2.- Fue claro al sentenciar: ‘Que se respete el Día del Señor’. Opino, que el que intente eliminar el domingo como día de descanso obligatorio antepone el trasfondo histórico y tradicional de la familia panameña con sus actividades propias y necesarias y su relación con el Creador. Y, aquella que quiso de forma insidiosa confrontar a la Iglesia Católica con las Iglesias Evangélicas, fracasó en su intento al querer defender tan descabellada idea. ¿Qué pretendía? ¿Medir fuerzas con la Iglesia Católica?

3.- Continuó diciendo: ‘La Iglesia Católica como sujeto social, aboga por los pobres y forma conciencias, defiende la justicia y educa en la dignidad individual y política. Y es por ello que animamos a los fieles laicos católicos que asuman su responsabilidad en la vida pública. Los Pastores no compiten con científicos ni técnicos, y no se consideran expertos, pero nadie les puede arrebatar su papel de intérpretes y confidentes de los anhelos de muchas personas’.

En torno al Cristo Eucarístico hizo un llamado a todos: ‘Panamá necesita de hombres y mujeres revestidos de amor. Solo el amor cuenta y construye’. En este punto hace dos solicitudes: ‘A la Pastoral Juvenil, enriquecer la identidad personal y social con valores que les permitan superar las tentaciones de la droga, de la sexualidad irresponsable, del alcohol y de todas las formas de violencia; y, a los fieles laicos que impulsen la reconciliación social y la capacidad de diálogo. Solo con una amplia voluntad política y social vendrán soluciones humanas y dignas’.

Nos habló del enorme gozo que siente la Iglesia panameña con la reapertura del Seminario Mayor San José, que ha coincidido con el Año Sacerdotal. Exigió investigar el caso del Padre Gallego. ‘Hace falta saber la verdad, toda la verdad’, enfatizó. Igualmente, se refirió a la Campaña de Promoción Arquidiocesana en sus 35 años de iniciada.

Finalmente advierte ‘que la Eucaristía es el sacramento del Dios que no nos deja solos en el camino, y que frente a la realidad que vivimos no olvidemos arrodillarnos en adoración ante el Señor. Y quien se inclina ante Jesús, no puede y no debe postrarse ante ningún poder terreno, por más fuerte que sea’. De esto se trata la Grandeza del Señor.

El que no cumple con la Ley de Dios, mucho menos cumple con la ley del hombre y, si pretenden coaccionar nuestra libertad religiosa y someter a su capricho a la Iglesia Católica, se equivocan.

*ESPECIALISTA DE LA CONDUCTA HUMANA.