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02 de Apr de 2020

Redacción Digital La Estrella

Columnistas

Miedo y cobardía

Para mí, no es lo mismo sentir miedo que ser cobarde. El miedo es un sentimiento, si se le puede llamar así, natural de quien está vivo ...

Para mí, no es lo mismo sentir miedo que ser cobarde. El miedo es un sentimiento, si se le puede llamar así, natural de quien está vivo y desea seguir estándolo, es parte de ese instinto natural de supervivencia que nos mantiene caminando.

La cobardía es propia de quienes se paralizan totalmente ante las amenazas —grandes o pequeñas— y prefieren agachar la cabeza, doblar espalda y rodillas, aunque estén recibiendo leñazos a diestra y siniestra.

El miedo nos obliga a reaccionar, a mantener la mente alerta ante cualquier peligro, sin ver fantasmas donde solo hay sombras, hace fluir la sangre con rapidez y por eso llega al cerebro, donde se generan las ideas y se da el origen de la razón.

La cobardía solo nos permite ver nuestros propios intereses y muchos son tan cobardes que ni para defender esos intereses son capaces de tener una reacción digna.

El miedo puede ser amigo perfecto de la dignidad, porque sentir miedo, es normal cuando hay quien o quienes nos amenazan, pero no por eso logran que perdamos la conciencia de quiénes somos, qué queremos ni mucho menos que cambiemos de ideas, de discurso, para sobrevivir.

Quien tiene miedo y pese a él se levanta, no es un súper hombre o súper mujer, es un ser humano con dignidad que no ataca, pero sabe defenderse, principalmente cuando su arma principal son las ideas, la palabra... Alguien dijo: ‘El valor no es la ausencia del miedo, sino el miedo junto a la voluntad de seguir’. El mensaje tiene destino abierto.

*PERIODISTA.