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15 de Apr de 2021

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Modesto A. Tuñón F.

Columnistas

El porvenir de la educación

Es obligante formar mentalidades gerenciales, que establezcan iniciativas de negocios y comprendan qué es un mercado...

El año lectivo que se inicia, empezó de manera intensa, pero desprovisto de la emoción que debe caracterizar esa etapa. Las condiciones de la estructura de un plantel, trajeron al tapete el estado físico de los inmuebles para la enseñanza y luego, los educadores se sacaron de la manga unas reclamaciones laborales. La discusión sobre la educación en el país, se ha desenvuelto entonces con referentes puramente coyunturales.

Este clima deja por fuera las perspectivas adecuadas para planificar el futuro de ese sector en la presente administración y alcanzar un acuerdo con los diferentes actores que permita conocer qué es lo que se espera.

‘Hemos llegado a este punto en el plan que nos propusimos y que aún tiene pendiente alcanzar estas metas’, es el tenor del discurso que se debe escuchar de la titular del ramo.

La época es propicia para incluir en la agenda nacional un intercambio de opiniones sobre lo que aspiran los panameños en cuanto a la formación de las futuras generaciones; acerca de las necesidades del mercado laboral y, sobre todo, de la calidad de sociedad que habremos de ser y el tipo de recursos que se requiere para llegar a estos objetivos.

Es obligatorio hacer un balance sobre la transformación curricular, una de las estrategias que se intentó desarrollar y que constituye un instrumento eficaz para acercar el esquema académico a las modificaciones que surgen en la realidad de la nación y sus ciudadanos.

A través de ella se elimina el riesgo de la obsolescencia de los programas utilizados y de un alto presupuesto tirado a la basura por el respectivo ministerio. Resulta preocupante esta mirada exploratoria, porque definirá certeramente el tipo de contenidos de los cursos, en una dimensión general; enfoque que no puede quedar en suspenso y al libre albedrío de cualquier iniciativa en este campo.

¿Cuántos ingenieros navales requiere el país, ahora que damos un salto en los servicios que prestará el Canal de Panamá con la ampliación? ¿Qué cantidad de expertos culinarios se van a involucrar en la expansión turística y la explosiva cantidad de hoteles y restaurantes que se percibe en la actualidad o guías por lo menos bilingües.

Nuevas dinámicas en la producción agropecuaria, agricultura orgánica, manejo de espacios naturales con una óptica científica, pero también bajo la perspectiva del desarrollo sostenible; ingeniería también en otros campos del transporte, incluso en la opción subterránea y variantes.

Todas estas disciplinas novedosas deben ser asumidas con un espíritu de liderazgo. No se puede formar profesionales para llegar a ser empleados o funcionarios. Es obligante formar mentalidades gerenciales, que establezcan iniciativas de negocios y comprendan qué es un mercado y el contexto donde se desenvuelven.

Hay un aspecto en la dimensión metodológica que se requiere tomar en cuenta. Para el logro de estos resultados, es necesario cambiar el enfoque. Hay una reingeniería que resulta necesario adoptar.

¿Cómo cambiar al individuo, si no se han producido los ajustes en el resto de la estructura? ¿Qué herramientas didácticas utilizarán los educadores para promover ese salto al futuro de sus jóvenes alumnos?

Escuché a la ministra hablar en la residencia del embajador de Francia en Panamá sobre un esfuerzo con los directores de los centros profesionales y técnicos para capacitar a los profesores en este campo y acercarlos a la ciencia y tecnología en un proceso de transferencia de conocimiento.

Este es un paso positivo y que se requiere multiplicar a escala nacional para conciliar la formación con las necesidades y hacer coherente la educación en el contexto de los objetivos nacionales en una nueva dimensión.

PERIODISTA