25 de Feb de 2020

Néstor D. Flores

Columnistas

Administración Pública: créditos (II)

Lo expuesto en la primera parte de este artículo ayer, apela a la concesión de algunos beneficios y servicios

Lo expuesto en la primera parte de este artículo ayer, apela a la concesión de algunos beneficios y servicios como lo es, una clínica para revisiones preventivas (incluyendo exámenes antidopaje, psicosocial y hasta la ludopatía, entre otros), que tanto afecta el estado anímico y emocional del individuo.

La facilidad de movilización, hacia y desde su puesto de trabajo, incluyendo guarderías, cafeterías, viáticos, cooperativas, clubes deportivos y culturales, uniformes, premios por años de servicios y aumento salarial apegado a las normas vigentes, son algunas muestras de estímulo.

Al realizar estas prácticas técnico-laborales, parciales o generales, debe primar el profesionalismo y que de ninguna manera se convierta en casería de bruja. Que se aplique como una oportunidad para escalar en la organización a través de la realización de una tarea que cumpla los estándares de calidad y busque la equidad que beneficie a las partes.

Así podría surgir el mejoramiento de las relaciones laborales, teniendo como marco teórico la sensibilidad humana, para luego exigir productividad.

La coyuntura es propicia para levantar la autoestima y limpiar la imagen del servidor público y la administración de los recursos humanos en la gestión gubernamental, después de haber sido vilipendiado y calificado como mediocre y vago, que solo le interesa el salario.

Algunas instituciones públicas y sus colaboradores se encaminan en busca de una mayor calificación y un mejor trato de la sociedad, donde impere el respeto y la dignidad a cambio del esfuerzo que se hace para realizar una tarea con las mínimas condiciones que caracteriza al sector público.

*ADMINISTRADOR PÚBLICO Y DOCENTE.