26 de Nov de 2022

  • Ramiro Guerra

Columnistas

Fraguan un pacto de impunidad

"...la no correspondencia entre superestructura y economía, su agudización, nos puede conducir a estadios de recurrentes crisis..."

Como ciudadano y estudioso de la realidad nacional, tengo para mí, que la cuestión institucional, su precaria legitimidad social, coloca a la democracia y al Estado de derecho en una situación de fragilidad, peligrosa para un país como el nuestro, que demanda de un buen equilibrio y paz, para avanzar hacia escenario de desarrollo integral.

Parafraseando a los Granscianos, la no correspondencia entre superestructura y economía, su agudización, nos puede conducir a estadios de recurrentes crisis, donde todos perdemos. Tenemos una institucionalidad afectada por el síndrome de falta de credibilidad y no es confiable.

En días pasados, fui invitado por una organización gremial a desertar en torno a la relación democracia, corrupción, impunidad e institucionalidad. En dicho evento, señalábamos, que si bien, el magistrado Alejandro Moncada Luna estaba siendo procesado penalmente, dicho caso, venía a constituir una caja de Pandora u olla de presión, que pondrá en marcha toda la telaraña de corrupción que existe a lo largo de la institucionalidad del Estado.

Subrayaba que nuestro sistema institucional está infectado de podredumbre y, como decía el Dr. Carlos Iván Zuñiga, ‘donde pone el dedo en el cuerpo institucional salta la pus’. No hay duda, la corrupción moral y prebendalística ha mediatizado el buen obrar de todo nuestro sistema institucional. En este escenario, la política ha sido afectada por un pragmatismo individualista, utilitarista y cínica.

Hemos llegado a un punto de desgaste donde todo está cuestionado. El Órgano Judicial, el Ministerio Público, el Tribunal Electoral, la Asamblea Nacional, ¡OJO!, ya veremos el desfile, con justa razón, las denuncias penales, que no quedará piedra sobre piedra alguna en quien confiar.

El escenario descrito, propenderá a varios escenarios: 1- Los actores de poder, afectados por este síndrome de la corrupción, procuran sellar el compromiso de sepultar todo lo que implique investigación y juicios. Esta sería la salida del pacto de la impunidad.

2- Esta misma realidad provocará un vacío de autoridad y falta de legitimidad, que colocará al presidente Juan Carlos Varela en posición de crecerse como estadista. ¿Tendrá la voluntad para hacerlo y, en consecuencia, caminar hacia una reingeniería institucional que le devuelva el país el necesario equilibrio y paz social.

3- Una salida democrática con el cálculo de conjurar cualquier pacto de la impunidad demandará de un esfuerzo de toda la sociedad. De allí que los sectores sociales, populares, democráticos, empresarios, sindicatos, organismos de la sociedad civil, deberán caminar hacia un gran Congreso Cabildo, cuyo eje central sería: transparencia, corrupción e impunidad.

Insisto, hay que coaligarse para cerrarle el paso a la corrupción e impunidad.

ABOGADO