Temas Especiales

26 de Nov de 2020

Michelle Guanti Lasso

Columnistas

Estigma social sobre el VIH, el verdadero enemigo

Continuarán los comportamientos sexuales de riesgo en nuestra población, la intolerancia y el temor a lo desconocido

Panamá cumplió 30 años de interacción con el VIH y el sida. Durante estos años se han hecho esfuerzos sobre el tema, existiendo organizaciones con una larga trayectoria en el área de prevención; sin embargo, existe un factor que no ha logrado ser contrarrestado.

Como investigadora social, que actualmente se desempeña en el estudio de los factores psicosociales que influyen en la adherencia a los tratamientos antirretrovirales y luego de realizar nuestros acercamientos comunitarios y de interactuar como profesional con muchas personas con VIH, he podido identificar este factor como uno de los más influyentes en el incremento de las cifras de personas afectadas, y es el estigma social que persiste respecto al VIH y al sida.

Al hablar de estigma social con respecto al VIH y el sida, busco referirme a algo más de la experiencia de aquellas personas con VIH, y que en algún momento desencadena que vivan discriminación. Trato, además, de enmarcar el pensamiento colectivo de temor y rechazo que persiste sobre el tema y que se debe a la falta de información, conllevando que aún se perciba al VIH como un enemigo sin control, a la persona con VIH como una persona sin mayores esperanzas o de menor valor y a la infección con VIH como algo que es imposible controlar o demasiado temido o, peor aún, algo de lo que no se debe hablar.

Esto hace que en los panameños prevalezcan mitos acerca de la infección, su forma de transmisión, ignorancia sobre los tratamientos que existen, aislamiento de la persona con VIH por parte de sus familiares y amigos. También se da la negación de derechos fundamentales de las personas con VIH y grupos en riesgo, como lo son el derecho al trabajo, a una vivienda digna, pues no se les brinda financiamiento y el derecho a tener una vida igual a la de cualquier otra persona.

Mientras persista en nuestra sociedad este estigma social, asociado a la falta de información veraz y completa sobre el VIH, el sida, sus formas de prevención y transmisión, no se lograrán todos los avances que se requieren para controlar efectivamente el número de casos de VIH y sida.

Continuarán los comportamientos sexuales de riesgo en nuestra población, la intolerancia y el temor a lo desconocido, seguirán aumentando los casos de infección por VIH, continuará el abandono a familiares afectados, seguirá aumentando el número de personas que llegan a una instalación de salud en una etapa avanzada de la infección, especialmente en las poblaciones expuestas a mayores riesgos y seguiremos temiendo y negando algo que debe ser prevenido y manejado con el menor morbo posible.

En el contexto de celebrarse el 1 de diciembre el Día Internacional de Acción contra el Sida, es necesario que como sociedad trabajemos en difundir la información adecuada sobre el VIH, y es una responsabilidad que atañe a las autoridades de salud, miembros de la comunidad y padres de familia para dejar de estigmatizar el VIH y comenzar a prevenir la infección.

*INVESTIGADORA SOCIAL.