Temas Especiales

25 de Oct de 2020

Jaime Turner

Columnistas

La Tierra y la educación

El 22 de abril de cada año se celebra el nacimiento del movimiento ambientalista moderno, iniciado en 1970.

El 22 de abril de cada año se celebra el nacimiento del movimiento ambientalista moderno, iniciado en 1970. Este día, Día mundial de la Tierra, condujo a la aprobación de leyes relacionadas con el aire limpio, el agua limpia, entre otras cosas; cada año en esta fecha, el mundo entero reflexiona y se motiva por una TIERRA MEJOR. Este año es ‘DÍA DE LA MADRE TERRA: llegó el momento de asumir el liderazgo'. Y nos dice Ban Ki-moon, secretario general de las Naciones Unidas, en su mensaje: ‘cuidemos de la madre tierra para que esta pueda seguir cuidando de nosotros como lo ha hecho durante milenios de años'.

Increíble, un hombre como Tatanka Iyotanka (Toro Sentado, 1831-1890), con toda la sabiduría del mundo, ya la había llamado madre tierra, y va mucho más allá que Ban Ki-moon al sentenciar que ‘la tierra no pertenece al hombre, sino el hombre pertenece a la tierra'; y continúa Toro Sentado, ‘mis palabras son inmortales como las estrellas', ¿tenemos idea de cuántos milenios de años nos habla? En esa famosa carta al presidente de EE. UU., Toro Sentado advierte: ‘habéis de saber que cada partícula de esta tierra es sagrada para mi pueblo... la savia que circula en los árboles porta las memorias del hombre de piel roja... nuestros muertos jamás olvidan esta hermosa tierra, porque ella es la madre del hombre piel roja. Somos parte de la tierra y ella es parte de nosotros'. Y al referirse a la claridad que tiene sobre el hombre blanco (hoy por hoy vigente) denota que éste ‘trata a su madre, la tierra y a su hermano, el cielo, como si fuesen cosas que se pueden comprar, saquear y vender... su insaciable apetito devorará la tierra y dejará tras de si solo un desierto'.

Con estas palabras, lo que hace Toro Sentado es educar, ‘depositar en cada hombre toda la obra humana que le ha antecedido, es hacer de cada hombre resumen del mundo viviente, hasta el día en que vive', José Martí.

Este mismo es el lenguaje de nuestros pueblos originarios al luchar por su tierra, nuestra tierra. Sr. Presidente, con todo respeto, cada vez que Ud. otorga una licitación a una empresa privada para que explote nuestros ríos, o permite minería a cielo abierto, actúa como el hombre blanco; lacera las entrañas de todo un pueblo, sin percatarse de ello. Lo considero un hombre honesto y por ello me preocupo por el tipo de educación que le imparte a sus hijos, quienes aprenden mucho más con el ejemplo que con lo que se dice. Cuando sus hijos escuchan que el pueblo es primero y en la práctica ven que no es así, ¿qué cree usted que ellos aprenden? Aprenden a decir una cosa y a hacer otra, aprenden a mentir. ¿Es ese el tipo de educación que queremos para nuestros hijos? NO LO CREO ASÍ. Si queremos educar a nuestra juventud con dignidad, debemos enseñar, formar, con honestidad, partiendo del principio de que ellos ESCOJAN LA IDEOLOGÍA QUE A BIEN TENGAN, y no alienarlos inculcándoles la nuestra.

DOCENTE JUBILADO, UP.