Temas Especiales

30 de Mar de 2020

Guillermo Rolla Pimentel

Columnistas

Para llegar a la Cumbre

Juntar toda la América, sus pueblos, empresarios, Gobiernos y sociedad ha sido una tarea monumental de Panamá

Juntar toda la América, sus pueblos, empresarios, Gobiernos y sociedad ha sido una tarea monumental de Panamá. Todo el país, su Gobierno y la Cancillería realizaron con éxito su tarea.

Logística, seguridad y eficiencia. Se dio lo mejor del país. ‘Progreso con equidad' resumen un buen objetivo. Arnulfo Arias ya dijo ‘Hay que ayudar a los pobres, porque los ricos se cuidan solos'. El Desarrollo Social es justicia, educación, seguridad alimenticia, agua y transporte como prioridades. La ignorancia, la negligencia, la indolencia, la inconciencia y la corrupción son los principales antivalores. La codicia, la violencia, la impunidad, la especulación, el fraude, el robo, el peculado, el acaparamiento son los que se deben erradicar de los sectores empresarial y oficial, mediante la regulación legal y la ética gremial. Las cumbres acumulada ya son cordilleras, y aún no encontramos el sendero para llegar a la Cumbre. ‘El que mucho abarca poco aprieta'.

Pero la intención ha sido excelente y la ejecución también. El plantear la injusticia social, la falta de equidad, la acumulación injustificadas de algunas riquezas, los monopolios, la competencia desleal, las desequilibradas balanzas de pagos, los intereses y condiciones del manejo financiero, las deudas, los sobrecostos, el concentrar los puntos empresariales en la macroeconomía de la energía y el transporte aeronaval son aspectos que deben reevaluar el sector oficial y el empresarial, porque son asuntos que tienen que ver con la responsabilidad social, el prestigio y al final con la seguridad ciudadana y la paz. Las mesas de trabajo se plantearon muchos puntos, todos de interés y sabemos que los problemas continentales son muchos y de larga data, y es casi un imposible lograr una concertación técnica y política total. Algunos asuntos se esbozan y se postergan.

Un riesgo es el mantener en la teorización y la retórica las posibles soluciones, sin llegar al pragmatismo que concrete en los seres humanos los beneficios que deben producir estas montañas de papeles, proyectos y programas. Algunos expresaron la metodología de mantener solo el diálogo. Y dejar las ventanas abiertas para que el tiempo les dé salida. Ese sistema acumula los problemas, aumenta la tensión de la historia y las masas estallan, porque no es justo que coexistan dos realidades tan disímiles en el mismo mundo. Todos sabemos que existen injusticias sociales que son reflejos de las contradicciones de los sistemas capitalistas y socialistas. Neoliberalismo no es sinónimo de democracia. No puede haber socialismo factible y sostenible sin libertad.

En este momento histórico, la tecnología y la economía local y transnacional mantienen el poder de la gobernabilidad y la armas. La moneda tiene dos caras. El trabajo y las herramientas. La educación y los valores las unen. La Educación en valores es para la felicidad y realización de los ciudadanos y no solo para producir riquezas.

La Cumbre de los ‘Pueblos': sindicatos, pueblos originarios y estudiantes, la exilaron a la Universidad. Las confrontaciones afortunadamente fueron limitadas y en la calle. El objetivo principal era la inequidad. Pero se tomaron la Cumbre Cuba y Venezuela que presentaron las consecuencias trágicas de los perjuicios económicos que han sufrido y sufren con dignidad sus pueblos. Pueblo que desconoce su historia está obligado a repetirla. Allí se hizo un agudo recorderis de las relaciones de EE.UU. con América. Las circunstancias históricas de esa Cumbre exigen que surjan soluciones concretas e inmediatas para prevenir que ocurran graves consecuencias, tanto para el área capitalista —hoy dada por Europa, China, USA y BRIC—, como para América Latina que busca la justicia con equidad, dignidad y libertad.

Las soluciones no pueden incluir cárcel, exilio, abandono del país ni muerte. Pero sí tomar las medidas preventivas para evitar otros Pinochet.

No podemos olvidar el pasado sin justicia, porque se repetiría en el futuro. Todos coincidimos en que la educación es básica, y la justicia social en salud, agua y alimentación es prevención.

Panamá, responsable de la Cumbre, tiene que tomar todas las acciones necesarias para que este ejemplar conclave produzca los caminos efectivos para lograr la equidad que nos conduzca al progreso. Dos temas relacionados con los Derechos Humanos y con la Paz continental se presentaron en las mesas de la Sociedad Civil y en los Pueblos.

Ponencia 1: Las víctimas de violación de los DDHH —asesinatos, desaparecidos, exilados, torturados— en el continente, deben ser reivindicadas e indemnizadas en todos sus países, pues esos delitos no prescriben. En Panamá se violaron los DDHH en 1968 por la dictadura militar promovida por una potencia exterior, en el 89 por la invasión de una potencia exterior y recientemente por una dictadura civil. Han quedado cientos de víctimas, que aún están a la espera de justicia que prometieron Gobiernos anteriores.

Ponencia 2: El Tratado de Neutralidad a perpetuidad del canal de Panamá, firmado con EE.UU. debe ser reemplazado a propósito del nuevo canal ampliado por Panamá, por otro firmado con el Consejo de Seguridad de la ONU, u otro documento que no permita la intervención unilateral militar en el país. El 9 de Enero del 64, en la lucha por la soberanía, el pueblo no solicitó tal neutralidad, para lo cual es preciso tomar las acciones diplomáticas oportunas a nivel continental para preparar dicho evento.

MÉDICO Y EX MINISTRO DE ESTADO.