25 de Feb de 2020

Luz Lescure

Columnistas

¿Nueva ley para el Servicio Exterior panameño?

Recién me enteré de que hubo un acuerdo entre las autoridades de la Universidad de Panamá y la Cancillería... humo blanco, al fin...

Recién me enteré de que hubo un acuerdo entre las autoridades de la Universidad de Panamá y la Cancillería... humo blanco, al fin...

Yo creo que la Ley 28 de 1998 debería ser modificada y que las modificaciones son un logro. ¿Cómo? ¿Yo? A quien llamaban mis colegas ‘el espíritu de la ley' y ‘la madre de la ley'. ¿Yo que la escribí? El borrador que presenté en aquel entonces fue modificado varias veces y entre esos cambios estaban propuestas que ahora reaparecen y otras nuevas. Creo que son positivas, que ayudan a mejorar la ley y el servicio exterior panameños. A ver si las ponen en práctica.

Nuestros países son famosos por tener hermosas legislaciones a quienes nadie (léase, los políticos gobernadores de turno) les hace caso. Cuando los humanos llegamos al poder, parece que, la mayoría de las veces, nos llenamos de un endiosamiento miserable que nos hace pensar que todo lo podemos y que nuestro paso por las instituciones es eterno y sin consecuencias. Y, en lugar de pensar en el futuro del país y en las mejoras de nuestros servicios, empeoramos las cosas. Y hablo en plural para no caer en prepotencias malsanas.

El hecho de que a nuestra conocida y ‘en peligro de extinción' Carrera Diplomática puedan entrar, aunque sea por una vez (debería ser permanentemente), científicos, ingenieros, arquitectos, sociólogos, nos engrandece y sube la calidad de nuestro servicio y al final mejorará la carrera universitaria. Nuestro Cuerpo Diplomático necesita economistas en la OMC, ambientalistas y biólogos en la ONU, especialistas en computación en las embajadas, periodistas, ingenieros, escritores, lingüistas. Porque la Diplomacia es algo muy serio y que requiere talento, dedicación y diversidad, entre otras cosas.

Además, la verdad es que igual se nombran en las diferentes especialidades, sobre todo a amigos y parientes de la clase política en el poder, aduciendo que tienen buena formación académica y hablan idiomas. Y a veces ni eso.

No quiero entrar en profundidades de nuestra Carrera que ya mucha ‘roncha' han causado en el pasado. Quiero ser positiva y dar la bienvenida a las reformas que ayudan a mejorar nuestra carrera diplomática y nuestro servicio exterior. Creo que son buenas.

DIPLOMÁTICA DE CARRERA JUBILADA.