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26 de Jun de 2022

  • Vitelio De Gracia Perigault

Columnistas

Corte Suprema, ¿golpe de Estado Judicial?

Meditemos acerca de quién se beneficia con la exigencia (¿política?) de renuncia de los nueve magistrados de la Corte Suprema de Justicia

Meditemos acerca de quién se beneficia con la exigencia (¿política?) de renuncia de los nueve magistrados de la Corte Suprema de Justicia. Iniciemos señalando que escapa a nuestra comprensión cómo es posible que aquellos grupos de la sociedad civil que claman por acciones en Derecho y constitucionales, exigen que se ejerza un ‘golpe de Estado Judicial', inconstitucional, y por lo tanto violatorio de todo concepto de Derecho. El caos que generaría semejante acción daría origen a un estado de ingobernabilidad absoluto. Más aún si estos mismos grupos rechazan la actual forma constitucional (gústenos o no) de elección de los magistrados de la Corte Suprema, ¿qué fórmula se aplicaría para la elección de nueve nuevos magistrados?

Hay que modificar la Constitución antes de dar este exigido paso. Aún más lejos de nuestro entender el hecho de que democracias más avanzadas que la nuestra practican la misma fórmula que nuestra Constitución ordena, el presidente de turno nombra los magistrados a los que se le vence el periodo.

Es más, hoy día hay debate en EE.UU. entre demócratas y republicanos, quienes reclaman el derecho de designar el reemplazo del magistrado de la Corte Suprema que falleciera recientemente. De un lado están quienes abogan porque se espere hasta después de las elecciones, y que sea el nuevo presidente quien lo designe, ya que manifiestan ‘si lo nombran hoy, será un liberal' y opositores a Obama desean un conservador. Así las cosas, creemos firmemente que en la Honorable Corte Suprema existen magistrados de una honradez a prueba de fuego, quienes actúan en Derecho y fieles a la Constitución.

Pero también reconocemos que hay de los otros, y por estos no deben pagar los honrados. Ricardo Martinelli nombró en su periodo a cinco magistrados (mayoría) que están hoy día entre los más cuestionados (algunos, destituidos por corrupción, pagan prisión), quienes a su vez tienen voz y decisión en algunos de los casos judiciales que se le siguen por corrupción. Martinelli, sus abogados y sus voceros han tratado de desacreditar a la Corte Suprema tildándola de incompetente, con el fin único de evitar que sea juzgado por esta... Martinelli se constituye en el único beneficiario de un Golpe de Estado Judicial a La Corte Suprema.

Esta situación de exigir la renuncia de los nueve magistrados, no favorece en nada a la JUSTICIA ni constituye fórmula mágica inmediata para que esta se conduzca de forma acorde con lo que debe ser, y espera la ciudadanía (¿sociedad civil?). Sin embargo, creemos que los dos magistrados que son señalados por sospecha de graves faltas, deben ser juzgados en Derecho, cumpliendo con la Constitución, y si resultasen culpables entonces que sean despedidos y encarcelados, no hay más nada que hacer antes de ser juzgados en Derecho y de acuerdo a lo que señala la Constitución.

CIUDADANO JUBILADO.