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17 de Oct de 2019

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Julio Yao Villalaz

Columnistas

El canal en las Naciones Unidas (III)

En la sesión inaugural del jueves 15 de marzo habló el general Torrijos, quien resumió magistralmente la lucha de Panamá

En la sesión inaugural del jueves 15 de marzo habló el general Torrijos, quien resumió magistralmente la lucha de Panamá. Tuve la grata sorpresa de encontrarme en el recinto con Raúl Roa, ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, quien, al verme, sorprendido exclamó: ‘Oye Julio, ¿qué haces aquí? ¡Pensaba que estabas en Europa!'. Poco después, en su discurso, el canciller Roa nos hizo un homenaje inesperado a tres panameños cuando manifestó: ‘Pero han sido los escritores patriotas —como Julio Yao, Jorge Turner y Jorge E. Illueca— y los combatientes nacionalistas de Panamá los que han desnudado su trasfondo neocolonialista o han luchado para exigir su abrogación, desafiando valerosamente persecuciones, atropellos y masacres'.

Entre las primeras personas en leer mi libro (El Canal de Panamá, Calvario de un Pueblo), se encuentran: Juan Antonio Tack, Omar Torrijos, Fidel Castro y Raúl Roa. De estos cuatro, solo estaba ausente físicamente de la reunión Fidel Castro. De los tres panameños mencionados por el canciller cubano, dos estábamos en el recinto del Palacio Legislativo: Jorge E. Illueca y este servidor, en tanto que Jorge Turner estaba en el exilio en México.

El viernes 16 de marzo, segundo día de la sesión, el canciller Tack me dijo en tono bajo que presentaría primero ‘la resolución más suave' y que, de fracasar ésta, propondría las nuestras, que eran las más ‘duras'. Acepté la decisión porque estaba consciente de que ‘la resolución suave' fracasaría estruendosamente desde el principio, como en efecto ocurrió. Fue preocupante ver al canciller leerla y constatar la reacción de disgusto del Consejo: el embajador egipcio se levantó airado, y la mayoría de los delegados, africanos y árabes, pidieron un receso ‘para consultas' y se fueron disgustados. ‘Yo no viajé cuatro mil kilómetros para aprobar una resolución tan tonta', le escuché decir a un embajador.

Lo que ocurrió acto seguido fue una reunión urgente y exclusiva de los delegados latinoamericanos a solas con el canciller Tack en el Salón Azul, creo, durante más de una hora. Yo no intenté entrar pero esperé a que saliera el canciller, casi a la medianoche. Visiblemente exhausto el canciller, le recordé: ‘¿Ahora viene nuestra resolución?'. ‘Te explico', me dijo, pasándose la mano por la cabeza: ‘Qué vaina, Julio, los cancilleres latinoamericanos me presionaron porque temen que nos radicalicemos tras el rechazo de la ‘resolución suave' y presentemos una resolución que polarice a la región contra EE.UU., ya que ellos tienen intereses que cuidar. En otras palabras, no están dispuestos a sacrificarse por nosotros'. Yo estaba seguro de que entre esos Gobiernos no estaban ni Cuba ni Chile (de Allende) y tampoco el Perú.

Le pregunté: ‘¿Y vamos a dejar nuestra causa a un lado para hacerles caso a algunos cuantos Gobiernos pusilánimes de América Latina?'. El canciller Tack no contestó, quizá reflexionando su respuesta. Entonces le dije: ‘Mire, canciller, ¿cómo vamos a lidiar con latinoamericanos entreguistas, por un lado, y con una nutrida representación de africanos, árabes y no alineados que se nos aleja, por el otro? ¿Con qué vamos a reunir los votos que necesitamos? Hay que dar un golpe de timón. Yo estoy muy cansado desde La Haya, hace cuatro meses, de tanta palabrería sobre un tema que conozco a fondo. Prefiero retirarme, irme a casa y respetuosamente en este momento, canciller, renuncio al cargo'. Caminé hacia mi auto en el estacionamiento de la Asamblea Nacional, pero al llegar, el canciller Tack, que me había seguido, me detuvo y dijo: ‘Mira, Julio, disculpa, déjame pensar; pero madruga y toma el primer avión que sale mañana a Contadora y allá seguimos trabajando con los delegados que también van a la Isla'. ‘Está bien', dije, ‘me parece razonable'. Al día siguiente tomé el primer avión que partía a Contadora.

— Lunes 21 de marzo, IV y última parte.

*ANALISTA INTERNACIONAL, EXASESOR DE POLÍTICA EXTERIOR Y ESCRITOR.