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13 de Oct de 2019

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Ernesto A. Holder

Columnistas

‘Cuando el poder corrompe, la poesía limpia...'

A veces pienso que es inútil seguir escribiendo cada semana sobre la necesidad de atender el tema de la corrupción

‘Cuando el poder corrompe, la poesía limpia...'

A veces pienso que es inútil seguir escribiendo cada semana sobre la necesidad de atender el tema de la corrupción. Es una pérdida de tiempo, cuando, el jueves pasado, todos fuimos testigos mientras el presidente de la República deja en evidencia que conoce de irregularidades, posiblemente delictivas de un diputado miembro de su partido, y no hace nada. Por hoy paso a otro tema más enaltecedor.

Hoy, lunes 21 de marzo, auspiciado por la Organización de las Naciones Unidas, se celebra el Día Internacional de la Eliminación de la Discriminación Racial, con el objetivo principal de renovar su compromiso y trabajar contra el racismo; tema obligado en cada discusión o conversación sobre el camino del desarrollo de la humanidad, por mínima o insignificante que pudiera parecer para algunos, ese camino.

Hoy también celebramos el Día Mundial de la Poesía, fecha declarada por la Unesco hace 16 años, cuando consideró que: ‘La iniciativa de una acción global en favor de la poesía le daría reconocimiento y un nuevo ímpetu a los movimientos poéticos nacionales, regionales e internacionales. El objetivo principal de esta acción sería la de apoyar la diversidad lingüística a través de las expresiones poéticas y la de ofrecerle a los lenguajes en peligro de extinción la oportunidad de ser escuchados en sus comunidades'.

Hace algunos años, resalté el trabajo que efectúa David Whyte, autor y poeta, que realizaba una labor afanosa por impulsar una conducta entre los ejecutivos de empresas tales como Astra-Zeneca, Boeing, CitiGroup, entre algunas muy importantes alrededor del mundo, para que redefinieran su proceso de comunicación y mantener conversaciones con los empleados a través de un instrumento inusual para la mayoría de ellos: la poesía.

En el artículo titulado ‘A Larger Language for Business — A Conversation with David Whyte ', publicado en el Harvard Business Review en mayo de 2007, Whyte señaló que: ‘El lenguaje que existe en el mundo de las corporaciones es demasiado pequeño para el territorio de relaciones y colaboraciones en el que hemos ingresado. Para un poeta, esa invitación era muy seductora. La tarea de un poeta consiste en crear un lenguaje lo bastante grande para representar tanto el mundo que habita como el siguiente, el mundo más grande que nos aguarda '.

Recientemente, el Harvard Review volvió con el artículo de John Colman titulado: ‘The Benefits of Poetry for Professionals ' (‘El beneficio de la poesía para profesionales '), al señalar que: ‘Por un lado, la poesía nos enseña a luchar con y simplificar la complejidad '. Citó a Sidney Harman, cuando al New York Times le dijo que: ‘Le decía a mi equipo de alta dirección que me contratara a poetas como gerentes. Los poetas son nuestros pensadores sistémicos originales. Observan nuestros entornos más complejos y reducen la complejidad a algo que ellos empiezan a entender '.

El escritor Paul Richards en un artículo titulado ‘On poetry and politics ', recordó un discurso de John F. Kennedy pronunciado semanas antes de su asesinato en honor al poeta Robert Frost, quien había fallecido ese mismo año. Kennedy tituló su discurso ‘Full recognition of the place of the artist ' (‘Reconocimiento pleno al lugar del artista ') y Richards se admiró con el párrafo que señala: ‘Cuando el poder conduce a los hombres hacia la arrogancia, la poesía le recuerda sus limitaciones. Cuando la energía reduce las áreas de preocupación del hombre, la poesía le recuerda la riqueza y diversidad de su existencia. Cuando el poder corrompe, la poesía limpia. Porque el arte establece la confianza humana básica que debe servir de piedra angular de nuestro juicio '.

Pretender que solo tecnócratas tienen las herramientas organizativas para manejar el país y las instituciones es una falacia. Ni siquiera hablo de los políticos, porque aquí no gobiernan, lo que tenemos son politiqueros corruptos con las evidencias que los delata. En el camino de resolver el tema de la corrupción, descansemos sobre la creatividad literaria y poética. Eso estimulará una conducta más humanista y solidaria en el camino hacia la rectificación y construcción de un mejor entorno social.

Para que un país sea verdaderamente de primer mundo, la relevancia que le da a las artes es determinante: especialmente a la poesía, en todos los quehaceres de desarrollo humano. En este Panamá, cosmopolita y moderno para algunos, de desventajas y sufrido para otros, hace falta mucha poesía.

COMUNICADOR SOCIAL.