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18 de Oct de 2019

Dorindo Jayan Cortez

Columnistas

Universidad: presupuestos y constituciones

La Constitución Política de 1946, tercera desde la independencia, es la primera que se refiere a la ‘Universidad Oficial '

La Constitución Política de 1946, tercera desde la independencia, es la primera que se refiere a la ‘Universidad Oficial '. Además de estipular, en el artículo 86, el principio de la autonomía, establece, en el 87, que ‘el Estado dotará de lo indispensable para su instalación, funcionamiento y desarrollo futuro '.

Con el golpe de Estado militar se promulga, en 1972, una nueva Constitución. Es la que está vigente con los actos reformatorios de 1982 (‘apertura democrática ' con ‘repliegue militar '). Le sigue las reformas de 1994, del Gobierno de Ernesto Pérez Balladares. Con este acto, se aprueba un título del Canal de Panamá y se ‘desmilitariza ', se prohíbe el ejército. Para 2004, el Gobierno de Martín Torrijos introduce nuevas modificaciones: eliminación de la inmunidad parlamentaria, el establecimiento de un número fijo de diputados, se elimina un vicepresidente de la República, se fortalece el Tribunal Electoral.

El precepto que viene desde 1946 respecto a la ‘Universidad Oficial ', en el sentido de que ‘el Estado dotará de lo indispensable... ', se ha mantenido sin variación a lo largo de la historia constitucional. Valga señalar que a partir de este año, los legisladores resguardaron, a través de ley, las finanzas de la institución. Se estableció que ‘las partidas de funcionamiento no podían ser inferiores al monto del año anterior '. Este enunciado, sin embargo, desaparece con el fallo de la Corte Suprema de Justicia del 9 de agosto de 2000 que declaró inconstitucional esta frase del artículo 63 de la Ley 11 de 1981.

La crisis se hizo presente. Entre 2002 y 2003 el presupuesto fue disminuido en $6 millones. Y desde entonces, cada año en que se discute el Presupuesto General late la preocupación respecto a las cuantías destinadas a la Universidad de Panamá (UP). En el 2014, por ejemplo, en medio del proceso electoral, el presupuesto de la Vicerrectoría de Investigación y Postgrado fue reducido en más de $1 millón, precisamente porque las expectativas presupuestarias presentadas por la institución no fueron satisfechas. En 2015 el manejo de las finanzas de la institución ha sido altamente complicado.

Veamos algunos números. En el 2005 el presupuesto fue de 113. 1 millones, lo que representó el 1.8 % del Presupuesto General del Estado. En el 2010 alcanzó 164.6 millones, esto es el 1.6 % del Presupuesto General que para este año superó los 10 000 millones. En el 2014 fue de 182. 2 millones: esto es, el 1 % del Presupuesto General que fue de 17 000 millones. La caída porcentual es evidente. Pero, además. gran parte de las finanzas asignadas se concentran en los gastos de planilla y funcionamiento (85 % y 90 %). El porcentaje que resta es muy bajo para las inversiones. Esto tiene efectos nefastos para la calidad de los procesos y es, desde nuestro punto de vista, una de las causas de la baja calificación recibida en los ‘Ranking ' de universidades.

Garantizar un ‘buen presupuesto ' fortalecería las proyecciones que tiene la UP en el escenario nacional; y no solo porque se hace presente en todo el país, sino porque favorece el acceso de todos los estratos sociales sin importar la condiciones económicas; de una Universidad que compite en el mundo de las instituciones académicas con el menor costo en matrícula para los que ingresan; pero que compite, también, en calidad en tanto posee el personal académico de alta calificación.

DOCENTE DEL CRU DE COLÓN.