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07 de Apr de 2020

Melquiades Valencia

Columnistas

Taipei rechaza fallo de La Haya

Ahora resulta que, además de mantener una vela en alerta permanente por la intransigencia de su más cercano vecino

De nuevo. No es la primera vez que la República de China de Taiwán, enclavada en el mar meridional de China, y sus más de 23 millones de habitantes tienen que enfrentar los avatares que obstaculizan su innegable destino como parte de la comunidad internacional.

Ahora resulta que, además de mantener una vela en alerta permanente por la intransigencia de su más cercano vecino, como los es China continental, recibe un revés a través de un organismo internacional que dirime un diferendo territorial interpuesto por otro vecino, Filipinas.

Sucede que la Corte Permanente de Arbitraje, con sede en La Haya, Holanda, dictaminó el 12 de julio que China continental no cuenta con una base legal para reclamar derechos históricos sobre los recursos dentro de las áreas del mar de China Meridional, ubicadas dentro de la llamada ‘línea de nueve puntos '; y que todas las formaciones en marea alta del archipiélago de las Spratly (Nansha), incluyendo a la isla Taiping (Itu Aba), son definidas legalmente como ‘rocas '. La isla Taiping entre otras, está bajo control de la República de China Taiwán.

Fue Filipinas que presentó el caso ante esta Corte, argumentando que las formaciones terrestres que Pekín reclama en el mar de China Meridional no son islas y que, por lo tanto, no tienen derecho a las zonas económicas exclusivas de 200 millas náuticas.

La isla Taiping (Itu Aba) no se incluyó originalmente en el ámbito del arbitraje, pero el Tribunal amplió sus atribuciones, extendió la mano, declarando a Itu Aba, controlada por la República de Taiwán, identificándola como una roca. Esta decisión perjudica gravemente los derechos de la República de China en las islas y aguas del mar de China Meridional.

Además, durante el proceso de arbitraje, el Tribunal de La Haya no consultó ni invitó a Taiwán a participar en el caso. Por lo tanto, la decisión es inaceptable y no tiene fuerza vinculante en la nación asiática.

A la República de China le corresponden todos los derechos sobre las islas y aguas del mar de China Meridional, según el Derecho Internacional y el Derecho del Mar. El Gobierno de Taiwán dijo que seguirá defendiendo su soberanía sobre las islas del mar de China Meridional, y no tolerará ningún intento de dañar los intereses de la nación. Otra lucha más que deberán librar los hijos de Chiang Kai-shek, con el apoyo de las naciones libres y soberanas del mundo.

PERIODISTA