Temas Especiales

30 de Ene de 2023

  • Celibeth Gómez Morales

Columnistas

Muerte anunciada de la educación privada

La educación pública todo el tiempo ha estado en la cuerda floja y pasan Gobiernos y no hay manera de dar una estabilidad

Recuerdo que en los años ochenta, cuando reinó la dictadura en nuestro país, muchas familias adineradas enviaron a sus hijos a terminar sus estudios secundarios y universitarios al vecino país de Costa Rica. En ese entonces, las huelgas de docentes eran tan prolongadas que el año escolar se acortaba a su máxima expresión. Al entrar la democracia en los años noventa, no hubo variación en las protestas gremiales de educadores y de igual forma se perdían muchos meses de clases.

La educación pública todo el tiempo ha estado en la cuerda floja y pasan Gobiernos y no hay manera de dar una estabilidad y servicio eficiente a la población. Poco a poco han ido proliferando las escuelas privadas que le han brindado a los padres de familia una mejor opción de educación a sus hijos y lograr una formación académica que garantice la búsqueda de un buen empleo en el mundo competitivo en que vivimos.

El Estado descansa en gran medida en el sector privado, porque solo no podría afrontar la demanda de la población. El servicio privado de la educación es un sector que camina bien, sin la ayuda del Estado. El Ministerio de Educación posee un presupuesto gigantesco al lado de la minúscula economía de cada centro educativo privado. Una escuela privada debe afrontar otros rubros para su funcionamiento y si se les obliga a igualar los salarios como el sector público, quebrarían. Porque la matemática no da para cubrir tremendo golpe presupuestario. El sector privado debe solicitarle al Ejecutivo tomar medidas que mitiguen el impacto negativo que causará el alza salarial.

Por otro lado, se les obliga a los centros privados a presentar sus costos del próximo año, seis meses antes del periodo de matrícula, cuartando la posibilidad de estudiar el comportamiento del mercado. Las escuelas privadas pagan impuestos como cualquier otro negocio, así como todos los servicios públicos.

Las universidades privadas también han proliferado, y este fenómeno se da porque las universidades estatales demuestran deficiencias. Los Gobiernos que hemos tenido no han demostrado un interés serio en la inversión de una buena educación, y no nos debe extrañar que extranjeros desplacen a los panameños, porque la deserción escolar cada día es mayor. Dar subsidio sin límites a la población crea pereza mental de los ciudadanos. Es como crear huertos para los pobres y no se les enseña a sembrar.

Señores del Gobierno:

Procuren caminar de la mano con el sector privado de la educación, no afecten un sector que funciona bien y colabora ciento por ciento al progreso del país.

Somos un país con una población pequeña para tener que sufragar tantos subsidios. Inviertan en la educación y cosecharemos profesionales y no mantenidos.

ABOGADA INDEPENDIENTE.