20 de Feb de 2020

Marcela Senclier de Cortez

Columnistas

Carrera académica: el recurso humano en la UP

En efecto, la reglamentación de la carrera académica define un complejo mecanismo de cómo operan los ascensos de categorías.

Importa hoy, por la trascendencia que tienen las universidades para el desarrollo del país, por el papel que estas instituciones tienen en la formación del recurso humano nacional, hablar de la carrera académica en la Universidad de Panamá. Un recurso humano integrado por 4391 profesores, en cifras de 2016, que forma parte del sistema de educación superior, incluido aquí las dieciocho facultades del Campus Central, los nueve Centros Regionales, y las tres Extensiones Docentes. Del ejercicio de este personal, de calidad sin duda alguna, se obtiene un resultado estratégico para Panamá: miles de jóvenes convertidos en nuevos profesionales se insertan, cada año, al mercado laboral.

El estamento docente se clasifica en ‘regulares', que son aquellos que poseen permanencia y estabilidad, a través de concurso formal; estos suman 1212 profesores; y los ‘no regulares', o profesores especiales, que es el personal eventual; suman en total 2617 docentes. Otro de los criterios es la ‘condición del profesor', que pueden ser de tiempo completo, o de tiempo parcial. Una política necesaria para la universidad, en sus planes de renovación, debe ser la de fortalecer el número de los docentes regulares y de tiempo completo, para lo cual se amerita una sostenida política de concursos y, del Estado, el financiamiento que esto requiere. A buena hora, se conoce que para este quinquenio, 2017-2021, está programado la convocatoria de quinientas cátedras.

La escogencia del personal académico, que se inicia con la selección en un Banco de Datos, en el que se sigue participando durante cinco años hasta que da el nombramiento por resolución, es un modelo exigente y acorde con el perfil que deben tener quienes aspiran ingresar a la carrera académica. Son exigencias que se exponen a través de los méritos y de la más elevadas titulaciones, en maestrías, doctorados y especialidades, además de tenerse que incursionar en el postgrado en docencia superior. Son estas las condiciones, no solo para ingresar, sino para ascender a las categorías que están, igualmente, establecida en la carrera académica universitaria.

En efecto, la reglamentación de la carrera académica define un complejo mecanismo de cómo operan los ascensos de categorías. Es, igualmente, un modelo de exigencias sustentado en las titulaciones, en el perfeccionamiento y en la producción. Así, el docente especial tienen una escala de clasificación de 1 a 5; y los profesores regulares, cuya categoría inicia en auxiliar, luego agregado y, de aquí, a titular (esta va de 1 a 3). Y en cada movimiento hay que acumular puntajes cuya finalidad es que el docente siga mejorando su capacidad de enseñar y ampliar su producción a beneficio de los procesos que brinda la institución.

Digamos entonces que la Universidad de Panamá, a través del modelo de selección del personal académico, garantiza a la sociedad que su recurso humano sea de calidad y que la formación de los profesionales panameños, en las más diversas disciplinas del conocimiento, tiene en este recurso un sólido sostén.

DOCENTE UNIVERSITARIA.