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05 de Mar de 2021

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Jaime Flores Cedeño

Columnistas

Ensayos del doctor Justo Arosemena (I)*

Sus escritos develan que era un acucioso analista de la situación política, económica y social de su entorno

Los biógrafos del doctor Justo Arosemena escribieron en el siglo pasado el actuar parlamentario y diplomático del prócer y su empeño por hacer del Istmo de Panamá un Estado Federal, como en efecto logró en 1855 con atinada sagacidad.

Otras de las facetas que cultivó el doctor Arosemena, aparte de las mencionadas, fue la de ensayista. Uno de los escritos que más se conoce de su autoría es el ‘Estado Federal de Panamá' del cual en otras entregas hemos tratado.

Algunos de sus ensayos publicados, tanto en Panamá como en Colombia, y que generaron un debate político fueron: ‘Estado Económico del Istmo' (1839), ‘Apuntamientos para la Introducción a las Ciencias Morales y Políticas' (1840-1845), ‘Índice metódico de las leyes de la República vigentes hasta 1844' (1845), ‘Apelación al buen sentido y a la conciencia pública en la cuestión ‘Acreencia Mexicana' (1857), ‘Examen sobre la franca comunicación entre los dos océanos por el Istmo de Panamá' (1846), ‘Principios de moral política, redactados en un catecismo' (1848), ‘Código de Moral fundado en la naturaleza del hombre (1860), ‘El Convenio Colón, o sea los intereses políticos del Estado de Panamá, como miembro de la Unión Granadina' (1863), ‘Estudios sobre la idea de una Liga Americana' (1864), ‘El matrimonio ante la Ley' (1866), ‘Documentos relativos al Canal Interoceánico' (1870) y ‘Estudios Constitucionales sobre los Gobiernos de la América Latina' (1870).

Sus escritos develan que era un acucioso analista de la situación política, económica y social de su entorno. Siempre procuraba ser lo más objetivo posible, inclusive, cuando trazaba una crítica, lo hacía de manera propositiva. Una de las cualidades que se observan en sus ensayos es su estilo pedagógico a la hora de abordar los temas, haciéndose valer de un método de segmentación, tal como se observa en una de sus obras que tiene como título: ‘Estado Económico del Istmo', el cual dividió para su mejor entendimiento en subtemas: moneda, trabajo, agentes naturales y comunicaciones.

En lo que respecta al contenido de la misma expresaba que: ‘El dinero por sí solo no es riqueza, sino, que la riqueza está en lo que producimos'. Sostenía que ‘Si uno de los problemas era la escasez de productos, el remedio era aumentarlos'. En consecuencia, subrayó que ‘la forma como se podían aumentar los productos no era otra, que dando incremento a los fondos productivos, la industria o trabajo, los agentes capitales y agentes naturales, empleando mejor cada uno de estos fondos para que rindan más productos'. Como apreciamos, no se quedaba únicamente en plantear o describir la problemática subyacente de la sociedad, por lo contrario, procuraba elevar propuestas de solución a las vicisitudes que eran objeto de estudio. Elaboró además en el mismo una comparación del Istmo con relación al progreso que se estaba dando en Europa, donde, según él, se centuplicaba la producción. Razonaba, ‘Que en América la fuerza humana se emplea en casi todas las operaciones industriales al grado de que el hombre no había logrado en esta región casi ninguna conquista sobre la naturaleza, contrario a lo que sucedía en el viejo continente'. Con esta afirmación propuso la necesidad de que el Istmo pudiera desarrollarse económicamente por medio de la aplicación de nuevas técnicas de producción, en donde se potenciara el dominio de las fuerzas de la naturaleza.

Un escrito que causó debates en aquel entonces por la importancia del tema para los panameños, fue: ‘Examen sobre la franca comunicación entre los dos océanos por el Istmo de Panamá', publicado en (1846). Como se indica salió a la luz pública 35 años antes de que se iniciaran los trabajos de construcción del Canal Interoceánico por los franceses. En sus páginas se proyectan los beneficios que traería para el Istmo la apertura de la vía marítima. Manifestó que: ‘La obra supondría la inversión de grandes sumas que llegarían al territorio y que habría también una copiosa inmigración que le daría al Istmo lo que más necesitaba: inteligencia y brazos, lo que incidiría en el rápido desarrollo de la agricultura, ganadería, pesca e infinidad de otros ramos de trabajo productivo'. Precisó que todo ello supondría el ingreso de muchas personas, como directores, trabajadores, sobrestantes, y después empleados en el camino, traficantes, comisionistas y agentes, lo que procuraría un consumo extenso a todos los productos. Debemos tener presente que, cuando redactó este estudio, no había claridad de cuál sería la ruta a tomar para construir el Canal ni mucho menos qué empresa o Gobierno lo realizaría, aunque sí llegó a manifestar que tres naciones eran las que más interés podrían tener por la ruta: La Gran Bretaña, Francia y EE.UU.

Sería Francia primero la que daría inicio a los trabajos de construcción del Canal a finales del siglo XIX, y luego EE.UU., quienes lo continuarían a inicios de la centuria pasada, tal como quedó patentado en el Tratado Hay-Bunau Varilla de 1903, que por cierto, trajo consecuencias desfavorables para el país porque lesionaba la Soberanía Nacional y creaba un enclave colonial denominado Zona del Canal.

*2017, Bicentenario del nacimiento del Dr. Justo Arosemena.

ABOGADO - HISTORIADOR.