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14 de Oct de 2019

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Mireya Lasso

Columnistas

Los anteriores 350 y los siguientes 15

‘En el espíritu de la época, deberíamos revisar con humildad lo bueno y lo malo que hayamos hecho por la patria y nuestras familias'

Fenece el año 2017 y diciembre, mes identificado con alegrías y celebraciones, que en algunos momentos se convirtió en mes de dolor y sobresaltos. Memoria trágica son los destrozos de la invasión hace 28 años, el sobrecogimiento que hace cuatro años imperó como resultado de confrontaciones con el Gobierno por la Ley Chorizo, San Félix, Bocas, Colón, y la exagerada campaña electoral hace tres años con olor a corrupción. Una encuesta extranjera señalaba que los panameños éramos de los más felices del universo; pero muchos pensábamos que no podía haber felicidad sin paz ni sosiego.

Han transcurrido 350 días del presente año; podemos revisar lo que hicimos o dejamos de hacer durante esas 50 semanas. También vale mirar al frente, hacia esos 15 días, dos semanas que restan para intentar completar tareas o intenciones descartadas. Se me ocurren varias preguntas retóricas que muchos podríamos hacernos, entendiendo que ‘retóricas' significa preguntas que, más que una respuesta concreta, persiguen hacernos reflexionar.

Comienzo con las relacionadas con nuestros logros u omisiones durante los primeros 350 días del año. ¿Qué ha resultado de nuestras buenas intenciones al comienzo del año cuando estábamos energizados con los mejores propósitos? ¿Por cuánto tiempo perseveramos? ¿Por qué pudimos persistir y por qué desistimos? ¿Los políticos se esforzaron por defender, sin demagogia y con credibilidad, los intereses de ‘su pueblo' cimentando con su ejemplo el fundamento de una mejor comunidad basada en el respeto por los derechos de cada individuo? ¿Dedicaron los funcionarios su tiempo y esfuerzo a cumplir cabalmente las funciones que las leyes y la ética exigen de los administradores públicos? ¿Invirtieron los legisladores la dedicación necesaria para aprobarnos leyes sobre los temas de interés para los ciudadanos, quedando en consecuencia satisfechos con el trabajo realizado durante ocho meses de labor legislativa, remunerada a tiempo completo? ¿Sienten jueces y magistrados que han cumplido acuciosamente su función de impartir justicia imparcial y ciega, sin preferencias malolientes? ¿Reportaron con objetividad los medios de comunicación la realidad de los acontecimientos, respondiendo a su deber ético de informar sin sesgos indebidos? ¿Pueden los empresarios reportar ganancias producidas con precios justos, compitiendo honestamente sin recurrir a prácticas deshonestas o corruptas, sobre todo para sacarle provecho al Estado? Y todos nosotros, ¿hemos cumplido con las obligaciones cívicas que demanda una convivencia pacífica y provechosa? ¿En esos 350 días le dimos a la nación lo que ella exigió de nosotros?

Siendo realista, esas preguntas, y muchas otras, tienen respuestas desalentadoras. Todos las sabemos o las intuimos; deberíamos sacarles conclusiones útiles para aprovechar los últimos quince días del año y así terminar lo que podamos afinar.

En estos restantes 15 días los estudiantes recién graduados deberán decidir si continúan estudios superiores o se lanzan al trabajo sin mayor preparación; los comerciantes querrán vender lo que no vendieron hasta entonces; los ahorradores posiblemente despilfarren sus ahorros o los pierdan a manos de malandrines. ¿Pediremos perdón a quienes ofendimos con nuestros agravios del año? ¿Repudiaremos a quienes nos han ofendido o intentaremos perdonarlos? ¿Se tenderán las manos a los adversarios políticos?

No es el momento para vanagloriarnos por los bienes materiales que hayamos podido acumular. En el espíritu de la época, deberíamos revisar con humildad lo bueno y lo malo que hayamos hecho por la patria y nuestras familias. Un repaso, a conciencia, de los 350 días pasados nos pone en capacidad de aprovechar los restantes 15 días para llenar mucho del faltante y preparar nuestro menú de intenciones para 2018. Siendo la vida tan efímera, vale la pena vivirla satisfechos con nosotros mismos y con nuestros vecinos.

EXDIPUTADA