Temas Especiales

16 de May de 2021

José M. Borace Z.

Columnistas

Pobreza multidimensional, nuevo índice socioeconómico

Es así que, desde 1990, a través de los Informes Anuales de Desarrollo Humano del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo

Las metodologías para medir la situación socioeconómica y en especial, las condiciones más vulnerables en América Latina han variado desde los esquemas de línea de pobreza (consumo-ingreso); los mapas (censos de población y vivienda y encuestas de hogares), hasta el balance de las necesidades insatisfechas (NBI). Este último, incluye aspectos como vivienda, educación, condiciones económicas y salud y otros doce indicadores.

Estas variantes metodológicas mencionadas, dejaban por fuera aspectos no monetarios tales como: la educación, la salud, el empleo y la vivienda y por tanto, no se podían determinar las repercusiones de la política pública del Estado, en especial la social en tales elementos del bienestar comunitario de los hogares.

Es así que, desde 1990, a través de los Informes Anuales de Desarrollo Humano del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) se materializó el Índice de Desarrollo Humano (IDH), que incluye tres dimensiones de bienestar: Salud, Educación y Nivel de Vida.

Por lo que se coligue que, tanto el NBI y el IDH, permiten una imagen más comprensiva del bienestar social de los hogares panameños, al puntualizar aquellas carencias o limitantes no disponibles o insatisfechas y que son necesarias para poder desenvolverse en una vida digna y decorosa.

Igualmente, desde la década de los noventas, se inició el establecimiento de un nuevo índice que permitiese un tratamiento más holístico —abarcador— en los métodos de cálculo de la pobreza y así, incluir aquellos elementos que permitan una comprensión más cabal de ésta, visto desde el prisma de las diferentes carencias o limitantes que adolecen los hogares pobres. Dicho índice lo constituye el Índice de Pobreza Multidimensional (IPM).

Así, el IPM es un elemento de la Agenda Global 2030 del PNUD, inmerso dentro de los Objetivos de Desarrollo Sostenibles (ODS) y adoptado por Panamá como pauta de ese desarrollo. Este, al igual que los otros, incluye como primera meta, reducir la pobreza a la mitad en el año 2030.

Alrededor de una decena de países, se han abocado al desarrollo del referido índice, al que Panamá se suscribió localmente a través del Decreto Ejecutivo No. 63 de 26 de junio de 2017, como una medida complementaria a las mediciones oficiales de la pobreza —ingreso— y su intensidad.

Esta norma creó el Comité Técnico para el IPM de Panamá, integrado por un (1) representante del Ministerio de Desarrollo Social (MIDES), la Dirección de Análisis Económico y Social del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) y del Instituto Nacional de Estadística y Censo (INEC) de la Contraloría General de la República.

Como salta a la vista, la academia, representada por la Universidad de Panamá, a través de sus instituciones, centros de Investigación, Departamentos Especializados, fue marginada de dicha instancia técnica.

El IPM está compuesto por cinco (5) dimensiones y diecisiete (17) indicadores. Las primeras son educación (Inasistencia escolar, repitencia y logro educativo insuficiente). Luego Vivienda (precariedad de materiales, personas por habitación, hacinamiento, electricidad e internet). También, Ambiente, Entorno y Saneamiento (afectación o daños en los hogares por fenómenos naturales, desechos saneamiento); además, trabajo y por último salud.

Estos dos últimos son importantes porque analizan condiciones de trabajo y acceso a servicios de salud y provisión de agua, entre otros.

Allí se define la línea de pobreza multidimensional, como la carencia en los hogares en un 30% o más bien una (1.5) y media o más dimensiones.

El IPM, inspirado por el hindú, premio Nobel de economía, Amartya Sen, es un índice cualitativo, que trasciende indicadores netamente cuantitativos para colocar en el centro de la preocupación al ser humano y el medio ambiente, en el nuevo paradigma del desarrollo humano sostenible que promueve el PNUD.

Sin embargo, este índice es susceptible de mediciones cuantitativas; de las que nos ocuparemos próximamente.

LOS AUTORES SON PROFESORES DE LA FACULTAD DE ECONOMÍA DE LA UNIVERSIDAD DE PANAMÁ.