La Estrella de Panamá
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18 de Oct de 2019

Jorge Samaniego

Columnistas

Los cambios que queremos...

Y qué mejor manera de cerrar el año que sabiendo que finalmente los diputados recobraron la cordura, y revelaron todos los manejos financieros que hicieron durante este período

Me encanta diciembre. Es la época del año en la cual cerramos un ciclo completo de trabajo, de estudio, de crecimiento personal. Sin importar si el resumen del cierre anual es bueno, o malo, nos emocionamos pensando en lo que vivimos, y soñamos con la promesa del año por llegar.

Y qué mejor manera de cerrar el año que sabiendo que finalmente los diputados recobraron la cordura, y revelaron todos los manejos financieros que hicieron durante este período. Ha sido impresionante cómo aprobaron al unísono despojarse de sus fueros y privilegios, pues comprendieron que no era necesario tener cuatro (4) choferes, y siete (7) secretarias para cumplir con sus responsabilidades. Asimismo, se impusieron una lista de asistencia, y han firmado el compromiso de que el que no asiste, no cobra. Los Honorables, en un giro de actitud onírico, han aprobado el proyecto de Ley por el cual se reescribirá la Constitución, basando todo lo que allí se plasme en la Justicia, y en premisas tan sencillas como: ‘Lo bueno se premia, y lo malo se castiga, sea quien sea'.

En un evento sin precedentes, la Asamblea propuso y aprobó en una sola tarde la ahora Ley de Imprescriptibilidad, muerte civil, y la no reelección de diputados, dejando a la población tan impresionada que ahora mismo hay manifestaciones de aprobación públicas multitudinarias a lo largo y ancho del país. Las acciones tomadas en la Asamblea han logrado que el índice de satisfacción ciudadana se eleve a niveles impensados, generando un 100 % de satisfacción. La gente está feliz, esperando lo que se proyecta como el mejor cierre de año de la historia nacional.

Pero los diputados no son los únicos responsables de esta alegría colectiva. Este virus de la Honestidad parece haber contagiado a los magistrados de la Corte, quienes en una semana acabaron con la Mora Judicial, condenando a los culpables y absolviendo a los inocentes en un ejercicio administrativo que ya llena titulares en medios de comunicación, nacionales e internacionales. Siendo ahora el foco de atención del mundo, el Órgano Judicial y sus jueces han confesado errores cometidos, malos manejos, venta de fallos y manejo de influencias, que habían transformado nuestro país en un paraíso para la delincuencia, y ahora se ponen a órdenes del Sistema Penitenciario, listos para cumplir con las normas que se acuerden en la Nueva Constitución. En un caso particular, un juez que estuvo involucrado en TODOS los casos escandalosos en los que se compraba la libertad de conocidos corruptos, ladrones y narcotraficantes, ha sido condenado a 100 años de prisión, pero antes deberá ir de rodillas desde Chiriquí hasta Darién pidiendo perdón a todo el país por haber atentado contra los valores y la decencia con sus Fallos.

Aunado a esta situación, el Tribunal Electoral ha quedado en acefalía al haber presentado la renuncia todos sus magistrados, pues se demostró que habían estado manipulando información para beneficiar a los poderes económicos, lo que generó que se creara una junta provisional para dirigir los procesos necesarios para la próxima elección, y cuyo primer mandato ha sido aceptar todas las candidaturas independientes que hayan reunido el mínimo de firmas requeridas, pues el fundamento de los independientes es precisamente representar a las minorías que estén cansadas del sistema actual.

Como si esto fuera poco, los productores nacionales han visto coronadas sus solicitudes con la renuncia del ministro de la cartera, quien se declaró incompetente para cumplir con las responsabilidades del cargo, lo que generó que el Ejecutivo creara una comisión de notables para atender con urgencia los temas que aquejan al sector agropecuario. Estos notables han gestionado ya el pago de lo que se adeudaba a los productores, y de manera paralela, cerraron la Aupsa, y con esto, se detuvieron de inmediato las importaciones sin control que afectaban al sector productivo, y atentaban contra la salud de los consumidores.

Pero lo que quizás tenga más felices a los panameños es la noticia de que cambiaron a TODA la junta directiva de la Caja del Seguro, y de manera inmediata se reabasteció en un 100 % todo el rubro de medicamentos en farmacia y en depósito, logrando cumplir con los requerimientos de todos los afiliados. Parece que la antigua junta era la causante de los desabastecimientos en medicamentos, pues recibía pagos por parte de farmacéuticas, laboratorios y grupos de importadores que se beneficiaban del caos, obteniendo muchas ganancias con los altos precios en los medicamentos. Como resultado, hoy Panamá tiene los mejores medicamentos, y los más económicos de la región.

Es una pena que los cambios que queremos sean solo producto de mi imaginación, pues todo lo escrito arriba es falso.

Está en nosotros hacer los cambios realmente, empezando por nosotros y las decisiones que tomemos.

Dios nos guíe.

INGENIERO, MIEMBRO DE COICI.