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15 de Oct de 2019

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Ernesto A. Holder

Columnistas

2019: para trazar un nuevo camino

Eso lo dejé bien claro en una columna este año y en este último día del 2018, lo reafirmo

2019: para trazar un nuevo camino

Por ser fin de año, no valen la pena esos recuentos que se hacen en días como hoy. Pero resumo algunos párrafos de escritos anteriores. No deja de sorprenderme —alarmarme— la cantidad de dinero que va y viene —millones y millones de dólares. La cantidad de dinero que se han volado de las arcas del Estado… y no pasa nada. Resumo en esta nota, además de las consideraciones sobre la corrupta politiquería local, algunos temas que me llamaron la atención.

Para los que están pensando que los candidatos, en todos los puestos de elección para los comicios del 5 de mayo de 2019, van a poder corregir o resolver los problemas que tenemos en materia de corrupción y certeza del castigo para los que delinquen, vayan sabiendo que no va a pasar nada y no podrán. Ese ejercicio ‘democrático' es una farsa que no sé hasta cuándo lo seguiremos celebrando. Eso lo dejé bien claro en una columna este año y en este último día del 2018, lo reafirmo.

Sobre los temas que me preocupan, vuelvo y subrayo mi preocupación por la documentación y el legado histórico. Desde años vengo señalando que: ‘Los actores de la cosa pública solo atienden la documentación de tramitaciones estrictamente burocráticas, que tendrán el potencial de contar la historia de sus gestiones bajo una óptica positiva (…). Hay una conducta de secretismo y manejo dudoso de las documentaciones oficiales que atenta considerablemente en contra de la verdad, más en un tiempo en que debiera ser fácil la documentación y preservación de la Memoria Histórica de una gestión. Solo piensan en los aplausos inmediatos, en las placas con sus nombres y en los beneficios tangibles (económicos) que su gestión les proporcionará'.

Sobre la práctica del periodismo local, también dejo sentado que: ‘… al analizar la práctica del periodismo local, específicamente el televisivo, nos falta mucho por alcanzar. La práctica del periodismo tiene que fundamentarse en el propósito primario de informar; y, ante todo, brindar un panorama coherente y objetivo de lo que se informa, asentado en una investigación profunda, seria y con el esfuerzo siempre de educar. Y esto va de la mano con la exigencia por realizar una labor periodística de excelencia y alejada de cualquier influencia, inclusive la de los dueños de los medios, sus anunciantes o el Gobierno. El Estado tiene necesariamente que abrir espacios para que los periodistas practiquen juiciosamente su profesión. Que tengan una justa oportunidad de moldear positivamente la vida de las personas, darle forma al contexto social, exponer las injusticias, crear discusiones interesantes que coadyuven a la solución de problemas. Y ante todo, para que los medios se conviertan en la ventana por la cual todos pueden asomarse para contribuir o ser testigos del perfeccionamiento de nuestra sociedad, sin temor a espantarse'.

Por último, y retomando lo de la politiquería local, que al fin y al cabo nos marcará el futuro inmediato, hay un sector de la comunidad, (generalmente los que obtienen beneficios de su relación con el poder) que insiste que hay otros (entre los que me incluyo) que somos negativos y solo vemos desventajas. Lo que sucede hoy tiene sus raíces desde que los militares fueron depuestos el 20 de Diciembre de 1989, en la masacre que representó la invasión de los Estados Unidos.

Los grupos políticos y económicos que asumieron el poder en ese momento obviaron la necesidad de hacer cambios estructurales significativos en el ejercicio del poder en Panamá. Faltaron luces largas, decisión. Faltó un sentido general de reestructuración de todo el sistema político, social y en el muy importante sistema judicial. No hubo una visión que apuntara a cambios fundamentales en lo educativo y cultural. Se concentraron en lo económico y continúan por ese mismo camino.

Creo que ha quedado claro que un Pacto Ético Electoral no ha servido mucho. El sistema político continúa marcado por el clientelismo, sin ideología ni compromiso; los Gobiernos siguen abusando del erario y la Asamblea de Diputados continúa su triste espectáculo circense. No es burla, pero ni la llegada del papa ni la Jornada Mundial de la Juventud tendrán alguna incidencia en el mejoramiento ético y social de este país. Un Nuevo Orden Social es lo que necesitamos, Certeza del Castigo, un sistema educativo de vanguardia y ciudadanos que se valoren. Feliz 2019.

COMUNICADOR SOCIAL.

‘Un Nuevo Orden Social es lo que necesitamos, Certeza del Castigo, un sistema educativo de vanguardia y ciudadanos que se valoren. Feliz 2019'