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28 de Oct de 2020

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Modesto A. Tuñón F.opinion@laestrella.com.pa

Columnistas

Trascendencia de los censos

Es la gran oportunidad de saber quiénes y cómo somos y no podemos perderla por detalles secundarios

Las noticias que dan cuenta de algunos problemas administrativos en la contratación de las empresas responsables de ofrecer ciertos servicios a la organización de los Censos Nacionales de 2020 son terribles. Sobre todo, se resalta como consecuencia, la posible posposición de la fecha anunciada originalmente y que constituye una tradición en el país. Varias contingencias parecen afectar la concreción de esta jornada estadística.

Sería una calamidad que afectaría al propio Estado, pues estos recuentos han constituido un ejemplo de planificación y sus datos son certificados por organismos internacionales desde hace varias décadas. Lo que ahora resulta lamentable es que, por segunda vez, este compendio estadístico puede no reflejar la realidad cuantitativa de la población; si se tiene en cuenta la desagradable experiencia de los últimos en 2010.

Según lo anunciado, hubo una impugnación de una de las tres empresas que participaron en la licitación para brindar la impresión y suministro de los materiales censales, opciones logísticas y de procesamiento de los cuestionarios requeridos para recoger los datos. El trámite del recurso ha obligado a las autoridades respectivas a variar hasta el domingo de mayo en que habría de celebrarse esta indagación.

La contrariedad afecta los pasos que ya se han adelantado y que incluyen la actualización de los mapas en campo y la digitalización cartográfica. Además, el diseño del cuestionario a utilizar, así como los manuales que son empleados por el personal que labora en la encuesta. Los empadronadores y supervisores ya han sido reclutados y entrenados; así como alcanzadas la organización de 136 regiones censales y adquisición de equipos, mobiliarios y tecnología.

Igualmente, se ha avanzado en la gestión y aprobación del presupuesto; la activación de la publicidad para sensibilizar y la coordinación con instituciones que habrán de brindar apoyo como iglesias, universidades y el Tribunal Electoral. Estos pasos son esenciales, pues garantizan una tarea con altos niveles de exactitud y una medición real tanto de la cantidad de ciudadanos del país, como de las viviendas y otros factores del perfil nacional.

La gravedad de estos incidentes pone en peligro la misma averiguación organizada y debe ser considerada con sumo cuidado tanto por el nuevo Contralor General de la República, como por el propio Gobierno Nacional. El resultado de la movilización que tiene lugar cada diez años en búsqueda de los principales indicadores que caracterizan a los panameños, supone contar con el insumo para darle sentido a la gestión del Estado.

¿Cómo está organizada socialmente Panamá? ¿Cuál es la composición de la familia y cuál su promedio? ¿Dónde viven los diferentes grupos humanos y cómo se desenvuelven? ¿Cómo es la producción y los servicios? ¿Cómo es la pirámide de edades; cuál se ha modificado? Estas y otras interrogantes configuran la plataforma sobre la que se actúa para conocer la esencia del conjunto de individuos que viven, deambulan y gestionan a diario en el territorio.

Cada década ha marcado un hito de ejercitación de instrumentos, instituciones equipos que han entregado una gran experiencia; incluso hasta para dar la progresión que cada mes y año modifica la silueta de las comunidades o las ciudades y a sus habitantes. A partir de la sistematización y ejercicios habituales de aspectos como vivienda, salud, comercio y otros específicos, se crean condiciones para ajustar el volumen consolidado.

Constituye gran reto superar tales problemas en el acto público que ha sido demandado y que es básico para contar con componentes que posibilitan avanzar los preparativos del censo. Simultáneamente, se necesita también construir los caminos legales para que los reclamos no detengan obras que requiere la sociedad. Ejemplo de esto es la construcción del Hospital del Niño.

Es la gran oportunidad de saber quiénes y cómo somos y no podemos perderla por detalles secundarios.