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23 de Oct de 2020

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Rafael Carles

Columnistas

Cocinando en casa

Cocinar cualquier cosa en casa siempre es más saludable que lo que se puede comprar procesado en una tienda...

No hace mucho tiempo, los panameños gastaban cinco veces más dinero en alimentos cocinados en casa que los que comían afuera, pero ahora vemos que estos gastos son aproximadamente iguales. Y con cada año que pasa parece que estamos cocinando menos y comiendo más. La pregunta clave entonces es, ¿sabemos las consecuencias del alto precio que pagamos en salud por esta conveniencia?

La verdad es que la tendencia hacia comer alimentos fabricados por la industria en lugar de cocinar en casa por personas está socavando nuestra salud. Sabemos por investigaciones y estudios científicos que la gente que come comida casera come mejor y está mejor nutrida. Es difícil cocinar tan mal como en los establecimientos de comida rápida o como lo hacen las fábricas de alimentos procesados. Una razón es que usan los ingredientes más baratos posibles, que no es como en casa cuando se compra la mejor comida que se puede pagar. Luego la industria prepara esas materias primas baratas que necesitan además ser coloreadas y mejoradas, y lo hacen con exceso de sal, grasas y azúcar, que son ingredientes muy baratos para agregar a la comida y dar sabor, pero al final bajan la calidad nutricional de los mismos. Y al final estos fabricantes tienen que adicionar preservantes y estabilizadores químicos porque la comida se cocina a distancias muy lejanas de donde se va consumir y debe durar por mucho tiempo.

Cocinar cualquier cosa en casa siempre es más saludable que lo que se puede comprar procesado en una tienda y, de hecho, cuando se cocina alimentos no se tiene que contar calorías ni mirar las listas de ingredientes, ya que automáticamente siempre será mejor. Por cierto, nunca en casa se pondría tanta sal, grasa o azúcar en la comida como lo hace la industria de alimentos o incluso como lo hacen los restaurantes, que también tienden a consumir mucha sal, grasa y azúcar. Así que finalmente, la única forma de recuperar el control de su dieta es cocinando en casa. No hay duda de que la epidemia de obesidad coincide con este colapso de la cocina en el hogar, y cuantos más alimentos comemos afuera de casa, más engordamos. Las personas que comen comidas caseras tienden a ser más sanas según muchos parámetros.

La vida familiar también es más saludable porque los que cocinan en su hogar tienen una comida familiar y la comida en casa es propicia para todo tipo de fenómenos muy saludables dentro de una familia. Se encuentran niños que tienen el beneficio de sentarse en una mesa y compartir en familia, lo cual ayuda a un menor consumo de drogas, un mejor rendimiento en la escuela, mejores relaciones con los padres, es decir, una mejor vida en familia.

No hay duda de que la epidemia de obesidad coincide con este colapso de la cocina en el hogar, y cuantos más alimentos comemos afuera de casa, más engordamos.

Hemos llegado a la conclusión de que no vamos enderezar este sistema alimentario ni componer nuestra propia salud a menos que podamos redescubrir lo que sucede en la cocina del hogar. Y eso es muy difícil de hacer ahora porque es muy fácil no cocinar en casa al tener muchas más cosas seductoras y atractivas ahora para usar nuestro tiempo. Pero es muy importante y ciertamente influyó en la cultura de la cocina cuando las mujeres, que antes estaban en la cocina, tuvieron que salir y hacer todo tipo de trabajo durante el día. Pero la respuesta a eso no es comida procesada ni comprada en la calle. La respuesta es conseguir que los hombres y los niños también estén en la cocina y redescubrir las habilidades y los placeres de cocinar alimentos en casa. Incluso, si no lo hacemos todas las noches y lo hacemos algunas veces a la semana, ya estaríamos ayudando a nuestra salud y la salud de nuestra familia. Sin duda, comer en casa es una forma muy terapéutica de pasar el tiempo.

Ciertamente que cuando Michael Pollan acuñó por primera vez la frase “comer alimentos, no demasiado, principalmente plantas”, se estaba refiriendo a la salud humana y también a la preservación del medio ambiente. Pero existe una feliz coincidencia en que cocinar en casa también es mejor para el planeta. Aquí no se trata de debatir si somos vegetarianos, veganos u omnívoros, o si la nutricionista recomienda banda gástrica en vez un “détox”, o si el “sous vide” es mejor que freír. El argumento a favor de cocinar en casa es mucho más amplio que eso porque existen razones de salud, y de mucho peso, para no comer comida procesada. Y la evidencia es simplemente indiscutible.

Empresario, consultor de nutrición y asesor en salud pública