Temas Especiales

26 de Sep de 2020

Enrique Montezuma M.

Columnistas

21 de febrero: Día Internacional de las Lenguas Maternas de los Pueblos Indígenas

Las lenguas indígenas desempeñan un papel crucial en la vida cotidiana de las personas, no solo como instrumento de comunicación, educación, integración social y desarrollo, sino también como depositario de la identidad, la historia cultural, las tradiciones y la memoria únicas de cada persona.

Las lenguas indígenas desempeñan un papel crucial en la vida cotidiana de las personas, no solo como instrumento de comunicación, educación, integración social y desarrollo, sino también como depositario de la identidad, la historia cultural, las tradiciones y la memoria únicas de cada persona.

Pero, a pesar de su inmenso valor, las lenguas de todo el mundo siguen desapareciendo a un ritmo alarmante. Teniendo esto en cuenta, las Naciones Unidas declararon 2019 como Año Internacional de las Lenguas Indígenas, con el fin de sensibilizar a la sociedad, no solo para beneficiar a las personas que hablan estas lenguas, sino también para que otros aprecien la importante contribución que hacen a la rica diversidad cultural de nuestro mundo, son importantes para el desarrollo, la consolidación de la paz y la reconciliación.

La Unesco, en su libro rojo, calcula que al finalizar el siglo XXI habrán desaparecido 6000 lenguas en el mundo, ante la perspectiva de la pérdida cultural e identidad, los Gobiernos, presionados por los pueblos indígenas, tratan de rescatar la etnolingüística de los grupos amenazados.

En la República de Panamá existen siete pueblos indígenas diferenciados unos de otros en su lengua idiomática, costumbres y tradiciones: Kuna, Ngäbe, Buglé, Emberá, Wounaan, Naso, Teribe y Bri Bri.

Algunas lenguas indígenas panameñas corren riesgo de desaparecer, si no se toman las correcciones a tiempo.

El Estado panameño ha sido lento en materia de reconocimiento constitucional de los derechos de los Pueblos Indígenas en su vida republicana; sin embargo, podemos constar con algunos preceptos constitucionales que no se han desarrollado.

Artículo 88 constitucional: “Las lenguas aborígenes serán objeto de especial estudio, conservación y divulgación y el Estado promoverá programas de alfabetización bilingüe en las comarcas indígenas”.

Artículo 90 constitucional: “El Estado reconoce y respeta la identidad étnica de las comunidades indígenas nacionales, realizará programas tendientes a desarrollar los valores materiales, sociales y espirituales propios de cada una de las culturas y creará una institución para el estudio, conservación, divulgación de la misma y de sus lenguas, así como la promoción del desarrollo integral de dichos grupos humanos”.

Artículo No. 11 de la Ley No. 47 de 1946 (Texto único): “La educación para las comunidades indígenas se fundamentará en el derecho de estas de preservar, desarrollar y respetar su identidad y patrimonio cultural”.

Artículo No. 12 de la Ley No. 47 de 1946 (Texto único): “La educación para las comunidades indígenas se enmarca dentro de los objetivos generales de la educación nacional y se desarrollará conforme a las características, objetivos y metodología bilingüe intercultural”.

Artículo No. 53 de la Ley 10 de 7 de marzo de 1997: “Se reconocen las lenguas, cultura tradicional y costumbres del pueblo Ngäbe Buglé, las cuales serán conservadas y divulgadas por organismos especiales competentes, que serán creado con ese propósito y en las que participará la población Ngäbe Buglé”.

Artículo No, 54 de la Ley 10 de 7 de marzo de 1997: “Se desarrollará la Educación Bilingüe Intercultural en la comarca, de acuerdo con lo establecido en la Ley No. 47 de 1946, Orgánica de Educación, planificada, organizada y ejecutada por el Ministerio de Educación coordinadamente con organismo competente, entidades educativas especiales y autoridades comarcales”.

Artículo 1 de la Ley No. 88 de 26 de noviembre de 2010: “El Estado panameño reconoce la diversidad cultural como un valor histórico y patrimonio de la humanidad, en todas sus manifestaciones; en consecuencia, se reconocen las lenguas Ngäbe, Buglé, Emberá, Wounaan, Naso Tjerdi y Bri Bri”.

Artículo 2 de la Ley No. 88 de 26 de noviembre de 2010: “El alfabeto de cada una de las lenguas de los pueblos indígenas establecidas en esta Ley, estará formado como se dispone en el anexo. Estos alfabetos podrán ser revisados por el Ministerio de Educación, junto con las autoridades tradicionales de los Pueblos Indígenas”.

Los pueblos indígenas panameño en la actualidad cuenta con una diversidad cultural, lenguas, conocimientos y sabiduría que contribuyen a la sostenibilidad y bienestar del mundo. Los idiomas juegan un papel importante en la vida o en todas las personas, pues, es a través del lenguaje que nos comunicamos con el mundo, definimos nuestra identidad, expresamos lo aprendido, defendemos nuestros derechos humanos y participamos en todos los aspectos de la sociedad.

A través de las lenguas, las personas preservan la historia, las costumbres y tradiciones, creencias, cosmovisión de sus comunidades y pueblo al que pertenecen y un único de pensamientos, significado y expresión. También lo utilizan para construir su futuro.

El Estado panameño ha carecido de una política indígena coherente con fondos económicos o soporte de divulgación para el fomento de las lenguas indígenas.

Un apoyo a la educación intercultural bilingüe para todos, no solo para indígenas, un apoyo a la creación de universidades interculturales y a proyectos académicos que promuevan la pluralidad epistémica y la descolonización del saber, y la creación del Día Internacional de la Escritura Indígena, que releve el uso de los códices, la pintura rupestre, hasta creación y producción literaria y científica en lenguas indígenas y que permita la difusión escrita de las obras fundacionales, clásica del pensamiento indígena, de la filosofía de los pueblos originarios hasta los hallazgos científicos de los mismos como la autonomía.

Finalmente, las lenguas indígenas han sido importantes, tanto en el pasado como en el presente, y en el futuro, porque en ellas está la memoria única de cada persona, han contribuido en el desarrollo, consolidación para la paz y reconciliación en conflictos y guerra entre los pueblos del mundo.

Por todas las consideraciones antes expuesta y considerando que el Estado panameño tiene deudas históricas en materia de educación, solicitamos la implementación de todas estas legislaciones, con el debido presupuesto para cubrir las necesidades reales de la diversidad de lenguas existente en nuestro país.

Ex legislador de la República.