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08 de Mar de 2021

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Jorge Luis Prosperi Ramírez

Columnistas

Sostenibilidad del sistema de pensiones: medidas estructurales, paramétricas, o ninguna

No menos importante será considerar en el debate la necesidad de mejorar la eficiencia administrativa de la institución, eliminar el clientelismo político y la corrupción impune en la gestión”

Ahora que finalmente se anunció de manera oficial el inicio de un diálogo nacional para analizar la situación y proponer soluciones para salvar el Programa de Invalidez, Vejez y Muerte de la Caja de Seguro Social, espero que comience pronto, con la participación de todos, y aprovecho este espacio para reflexionar sobre las posibles reformas necesarias para rescatar nuestro Fondo de Pensiones.

Para comenzar, es obligatorio subrayar que, la sostenibilidad de nuestro sistema de pensiones está directamente relacionada con su capacidad para enfrentar sus obligaciones sin dejar de ser solvente. En este contexto, la Cepal nos recuerda que dicha sostenibilidad es un concepto integral que incluye, al menos, tres dimensiones: la cobertura adecuada; la suficiencia de las prestaciones, y; la sostenibilidad financiera. Encontrar el equilibrio entre estas tres dimensiones, sin que ninguna de ellas ponga en riesgo a las demás, será fundamental para asegurar que nuestro sistema de pensiones sea sostenible.

En ese contexto, antes de entrar en la materia de las posibles reformas a nuestro sistema, es imperativo señalar que, lo primero y más importante a cumplir para que este nuevo Diálogo funcione y produzca los acuerdos que todos los panameños esperamos, será la participación efectiva y organizada de todos, sin distingo alguno. Para ello, el presidente debe designar un ciudadano de reconocida solvencia profesional y moral, a fin de que organice y gestione el proceso, garantizando que todos los sectores de la población estén representados de forma proporcional y con los mismos derechos a voz y voto. Aquí no hay espacio para defender disimuladamente los intereses de ningún grupo.

Dicho eso, y partiendo de la premisa de que, nuestro fondo de pensiones está en quiebra y que las reservas se agotarán en el 2023, no queda otro remedio que introducir reformas para rescatarlo. Pero ¿cuáles reformas son las más convenientes para rescatar el fondo de pensiones? De acuerdo con la Cepal, cualquier proceso de reforma que iniciemos o mantengamos, tendrá consecuencias económicas, fiscales, sociales y políticas de gran magnitud. Por eso la participación de todos los interesados, es la condición sin la cual no podremos alcanzar el necesario consenso. Pero ¿cuáles son esas posibles reformas?

Las reformas estructurales son las que proponen la creación de un nuevo sistema de pensiones. En América Latina, como ocurrió en Panamá a partir del 2008, este tipo de reforma se caracterizó por introducir la capitalización individual para transformar el diseño institucional del sistema de pensiones de reparto, buscando, según sus defensores, mejorar la cobertura, la suficiencia de las prestaciones y la sostenibilidad financiera del fondo de pensiones. Ese no ha sido el caso en Panamá, por lo que no son pocos los que proponen la derogatoria o modificación de la Ley 51 del 27 de diciembre de 2005, en especial los artículos referidos a la descripción del régimen compuesto que define al Riesgo de Invalidez, Vejez y Muerte, en el que coexisten dos subsistemas de beneficios. Alegan que con este sistema es imposible incrementar los ingresos del fondo de pensiones de la CSS, pues impide la entrada de nuevos cotizantes al subsistema de beneficios definidos, condenándolo a la quiebra, como viene ocurriendo desde su aprobación.

Por otro lado, están las reformas paramétricas, las cuales buscan cambiar los parámetros de los sistemas de reparto, también, para mejorar la cobertura, la suficiencia de las prestaciones y la sostenibilidad financiera del fondo de pensiones. Entre las modificaciones que con más frecuencia se han propuesto están: el aumento de la tasa de cotización; el aumento de la edad de retiro, lo que permite incrementar el conjunto de activos y disminuir el flujo de nuevos pensionados; la variación de las condiciones de acceso a los beneficios y; la disminución de las prestaciones mediante la reducción de las tasas de reemplazo, la modificación de las bases imponibles establecidas para el cálculo de las pensiones o el cambio de la reajustabilidad de las prestaciones. Para implementar cualquiera de estas reformas de manera eficiente, la Cepal nos recuerda que, se requieren estudios actuariales y simulaciones que validen los nuevos parámetros y permitan estimar los efectos que la reforma produciría en la cobertura, las prestaciones y el equilibrio financiero. Y esos estudios, que yo sepa, aquí no los tenemos todavía.

Finalmente, están quienes plantean que sería suficiente: abordar la efectiva gestión de la morosidad, y obligar a los empleadores a cumplir sus compromisos; invertir de forma equitativa, eficiente y efectiva las reservas de la CSS. Son casi $9 mil millones y sus beneficios deben ser suficientes para sostener el fondo de pensiones y; no son pocos los que proponen apoyar la sostenibilidad del sistema de pensiones utilizando los fondos provenientes del Canal de Panamá.

No menos importante será considerar en el debate la necesidad de mejorar la eficiencia administrativa de la institución, eliminar el clientelismo político y la corrupción impune en la gestión. Como ha señalado el director actual, el modelo requiere de una transformación integral, compuesta de acciones concretas, firmes y a largo plazo, que consideren el bienestar general por encima de cualquier costo político. Lo estamos esperando…

Médico, exrepresentante de la Organización Mundial de la Salud (OMS).