18 de Sep de 2021

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Juan Bosco Bernal

Columnistas

La región de Coclé y su futuro

|Apuntar hacia un mejor porvenir, es poner el conocimiento y la innovación en el centro de una nueva estrategia para el desarrollo sostenible”

La organización territorial de Panamá en regiones es una estrategia eficiente para construir espacios que contribuyan a impulsar el desarrollo humano sostenible de la población y lograr disminuir la pobreza, el hambre y la desesperanza, aprovechando al máximo sus recursos naturales, las buenas prácticas y el conocimiento.

La provincia de Coclé es parte de la organización política y administrativa del istmo. Fue creado como Departamento en septiembre de 1855, bajo el liderazgo del Dr. Justo Arosemena, presidente del Estado Federal de Panamá. Con apenas 50 026 habitantes en 1898, esta provincia estaba integrada por los seis distritos municipales que se conocen hoy: Penonomé, Aguadulce, Antón, La Pintada, Natá y Olá. Funcionaban en esa época en Coclé, doce escuelas primarias: seis de varones y seis de niñas, excepto en Olá, que carecía de ellas. Es reconocida como la cuna de importantes personalidades que han ejercido como ministros de Estado y presidentes de la República.

Al crearse la República se produce un despertar insospechado y las escuelas empezaron a florecer en diferentes comunidades alejadas de esta región. Las maestras y maestros asumieron sus tareas alfabetizadoras y escolarizadoras con dignidad y mucha determinación. Según el censo de 2010, Coclé cuenta 260 292 habitantes (INEC) y con 345 centros educativos, que atienden todos los niveles y modalidades educativas: preescolar, primaria, premedia, media y superior. Sin contar los parvularios, centros de educación de adultos y los del Inadeh.

En la actualidad, cada distrito cuenta con, por lo menos, un colegio de media académica o profesional y técnica, además de múltiples centros de Educación Básica General, que ofrecen 10 años de educación gratuita y obligatoria, según la Constitución y la Ley.

En Coclé se avanzó mucho en escolarización, igual que en las otras provincias y regiones del país. Sin embargo, la deserción y la deficiente calidad de los aprendizajes, frente al cambio de época, constituyen un gran obstáculo y el mayor desafío a enfrentar en los próximos años.

Diversas universidades nacionales cuentan con extensiones en Coclé. Una de ellas es la Universidad Especializada de las Américas (Udelas), que sirve a la población de la región en la formación de profesionales competentes con sentido social. Además de la formación en licenciaturas, posgrados y maestrías, la Udelas también impulsa diplomados, seminarios, cursos y conferencias dentro del espectro de la educación continua. Estas ofertas, que son casi únicas en la educación superior panameña, están dirigidas a las personas de las áreas rurales y urbanas y contribuyen a resolver problemas de la población, particularmente la que vive en condiciones de vulnerabilidad (los pobres multidimensionales, las personas con capacidades humanas diferentes, los adultos mayores y las mujeres).

Se aspira a convertir esta Extensión Universitaria Udelas-Coclé en un brazo robusto para el desarrollo sostenible de esta región, con una amplia y efectiva participación de las autoridades, líderes empresariales y comunitarios, de los diferentes distritos, corregimientos y comunidades coclesanas.

También posee Coclé muchas expresiones culturales, naturales, folclóricas, industriales, agroindustriales y agropecuarias propias, que se deben seguir rescatando, conservando, mejorando y fomentando. La cultura permite el desarrollo armonioso de los seres humanos y contribuye a forjar su identidad como personas. Penonomé, su capital, representa un eje comercial de gran dinamismo y su población históricamente ha mostrado un interés especial por la educación.

El desarrollo de las capacidades cognitivas y socioafectivas, representa el futuro de nuestro país, de nuestros hijos y de los hijos de nuestros hijos. Estudiar, aprender a conocer, investigar, emprender, aplicar el conocimiento a la solución de los problemas; forjar valores de amistad, solidaridad, democracia, honestidad; colaboración, utilizar las tecnologías digitales, tener una comprensión crítica de su entorno y una visión más amplia del mundo, ser profesionales globales, representan parte de estas nuevas experiencias y habilidades que tenemos que impulsar mediante una buena educación.

La provincia de Coclé tiene una gran oportunidad de alcanzar un alto nivel de desarrollo sostenible. Su ubicación geográfica privilegiada, la amplia infraestructura educativa, la red de carreteras, los grandes recursos del subsuelo y del mar, la calidad de la tierra, la capacidad y los procesos productivos, sus atractivos turísticos y culturales, pero, sobre todo, tiene el recurso más valioso: su gente.

Apuntar hacia un mejor porvenir, es poner el conocimiento y la innovación en el centro de una nueva estrategia para el desarrollo sostenible. En esta dimensión tres esferas concéntricas de acción aparecen en el escenario inmediato.

En la primera, ofrecer una educación con calidad y equidad para toda la niñez y la juventud, como derecho humano fundamental. Toda la población en edad escolar debe estar y aprender en la escuela, en las modalidades más convenientes (a distancia, híbrida o semipresencial, y presencial). Para ello, todas las escuelas deben tener internet y los estudiantes, disponer de las herramientas tecnológicas mínimas para conectarse y aprender. Igualmente, los docentes, factor indispensable de esta tarea, deben prepararse y estar motivados, para orientar y acompañar a sus alumnos en este proceso de aprendizaje significativo. Todos debemos hacer un esfuerzo para que los estudiantes completen su trayectoria escolar de 14 grados, como mínimo.

Una segunda dimensión, es atender la formación integral, con las competencias para conocer, trabajar, ser, emprender y convivir con las otras personas en su entorno. La tutoría, los laboratorios, talleres y escenarios de simulación, para aprender ciencia haciendo ciencia, la interacción de los docentes y sus estudiantes, la comunicación estimulante con la familia, el acceso a las fuentes del conocimiento, la organización de los espacios educativos apropiados, son elementos claves a considerar dentro de este gran proceso.

En la tercera, está orientada a estimular la investigación, las tecnologías y la innovación, creando y construyendo capacidades científicas, mediante la articulación de las universidades de la región, para el desarrollo conjunto de proyectos de creación, difusión y transferencia del saber, la formación y capacitación científica interinstitucional.

Forjar las capacidades humanas para comprender y vivir en el entorno, contribuye a definir un territorio para su realización y una conciencia histórica de carácter raizal, que definen el pasado, que sustentan el presente y nos prepara para actuar en el futuro

Docente universitario.