Temas Especiales

17 de Jun de 2021

Luis Carlos Elizondo Lara

Columnistas

¿Cuándo alcanzaremos la verdadera paz?

“Cuando este tipo de educación, para el bien común y no para el servicio, sea una realidad, estaremos frente a uno de los cambios más radicales […], para alcanzar la paz mediante el entendimiento”

“La paz no puede mantenerse por la fuerza. Solamente puede alcanzarse por medio del entendimiento”, Albert Einstein. Con esta célebre frase de uno de los más renombrados científicos de nuestra historia, quiero ejemplificar la lucha en las calles en Panamá y en muchos países alrededor del mundo, principalmente en Latinoamérica.

El uso del tolete, los perdigonazos y los gases lacrimógenos para mantener el orden ciudadano no es justificable, mientras los gobernantes y quienes están detrás de ellos siguen haciendo guerra social, imponiendo leyes y medidas exclusivistas y de mercado.

El análisis de la situación social y económica en cada país no corresponde exclusivamente a los Gobiernos de turno. Muchos académicos llevamos años analizando diferentes tipos de situaciones y tratando de alcanzar las medidas más adecuadas, usando evidencias, inferencias y razonamientos científicos. Son precisamente estas evidencias, inferencias y razonamientos la base del desarrollo histórico de la civilización humana, y con el cual anhelamos alcanzar un modelo de país acorde a las necesidades nacionales e internacionales, sin caer en el deterioro social, económico, y ambiental en el largo plazo.

Aun así, muchas voces de diversos expertos en su tema han sido obviadas, dando paso a la imposición de leyes y reglamentos que benefician a pocos en detrimento de muchos, para luego llegar al caos social en las calles y después al uso de la fuerza estatal, a través de los estamentos de seguridad para alcanzar la paz. Con destrozos de estructuras estatales y privadas, personas heridas y algunas veces hasta muertos. ¡Qué ciclo tan inhumano el que encaramos!

Actualmente, miembros de diversas corrientes académicas en Panamá tratamos de hacer entender a la ciudadanía, incluyendo a los miembros de la seguridad pública, que muchas medidas adoptadas por los Gobiernos para el desarrollo del país podrían conducirlo a un descalabro en el largo plazo.

¿Cómo se le hace entender a los gobernantes de turno y a los miembros de la seguridad nacional que no existe una varita mágica más que el conocimiento profundo de las situaciones en diferentes escenarios, incluyendo la historia de cada concepto y escenario? No es para menos esta tarea tan difícil, porque muchos gobernantes, al igual que los miembros de la seguridad del Estado, una vez tienen el poder, piensan que pueden hacer lo que les da la gana, sin pensar en las consecuencias. Me incluyo, porque sin ser gobernante ni policía, he sentido esto. Y es bueno reflexionar y recapacitar.

Junto a esto, la educación y la economía de mercado influyen mucho, porque, en buen panameño, muchas personas, sean gobernantes, estamentos de seguridad y miembros de otros sectores, solo piensan en plata, carro y “guiales/manes” como la salida a todos los problemas.

Los Gobiernos de turno, junto con los estamentos de seguridad, deben entender, para que tengamos paz, como mencionó Einstein, que el abordaje de los temas se realiza en conjunto con distintos especialistas, no solo con quienes apoyan una ley o una reglamentación.

Los estamentos de seguridad deberían poseer autonomía y conciencia para visualizar esto. Pero esta autonomía y conciencia no la alcanzarán, si no son entrenados para el bien común y racional y no para el mero servicio. Porque muchos ni siquiera saben a quiénes sirven. Este entrenamiento empieza en la escuela primaria y continúa en la escuela secundaria, que a la postre no debería llamarse escuela secundaria, porque parece propaganda para desmeritar el siguiente eslabón educativo.

Cuando este tipo de educación, para el bien común y no para el servicio, sea una realidad, estaremos frente a uno de los cambios más radicales en nuestra historia como país, para alcanzar la paz mediante el entendimiento.

Profesor de Fisiología y Comportamiento Animal, UP.