15 de Oct de 2021

Columnistas

¿Existen los ovnis y las civilizaciones alienígenas?

“Lo indudable es que hasta el momento han evitado una confrontación, contrario a lo que suele ocurrir en libros y películas”

Hasta donde recuerdo, nunca se ha publicado en nuestro medio un texto sobre la existencia o no de los famosos OVNIS (UFOs en inglés) y la posibilidad de vida extraterrestre, temas que han dejado de ser simplemente motivo de libros y películas, para convertirse en preocupación permanente desde hace décadas.

La NASA, el Pentágono y la CIA mantienen en secreto sus descubrimientos y preocupaciones sobre estos avistamientos que se han hecho realidad cotidiana en nuestro planeta, ya que miles de personas aseguran haber visto OVNIS. En lo personal, creo en su existencia, y en la vida extraterrestre. A inicios de la década de los setentas del siglo pasado, una madrugada en la playa de Mocambo, en el estado mexicano de Veracruz, vi uno a cierta distancia planeando en el cercano horizonte, con tres juegos de luces titilando, para casi enseguida desplazarse hacia un lado a una velocidad inverosímil sin ruido alguno, y luego esfumarse en solo unos segundos.

He leído investigaciones realizadas por acuciosos periodistas; entrevistas a personas que aseguran haberlos visto o que incluso aseveran que fueron abducidos (secuestrados) de manera temporal en algún momento de su vida; a científicos y pilotos de vuelos comerciales y de aviones de combate incapaces de interceptarlos o seguirlos debido a las maniobras inconcebibles con que, sabiéndose descubiertos, prontamente desaparecían… Basta una investigación superficial en Internet para darnos cuenta de que este asunto va en serio y no deja de ser preocupante para el futuro de la humanidad.

Alguna vez el gran escritor inglés de ciencia-ficción Arthur C. Clarke (1917-2008), sincerándose ante la prensa, comentó: “Dos posibilidades existen: o estamos solos en el universo, o no lo estamos: ambas son igualmente aterradores.” Y apenas en junio del presente año, urgidos por el Congreso norteamericano, el Pentágono les entrega dos informes: uno se ha hecho público y otro permanece secreto.

En el primero se reconoce que el 80% de avistamientos no solo son reales sino que desafían la más sofisticada tecnología humana; y que esas naves se desplazan por los cielos del mundo entero sin que se haya podido hacer nada al respecto. Donde más se les ha visto (y está documentado después de la Segunda Guerra Mundial, cuando en 1945 dos bombas atómicas norteamericanas lanzadas sobre Hiroshima y Nagasaki, hacen rendirse de inmediato al Japón), es sobre instalaciones nucleares norteamericanas, paralizando por un buen rato su operacionalidad. Algo preocupante que puede ser para bien o para mal de la humanidad (me inclino por lo primero), y que al parecer sigue ocurriendo.

Si bien no lo admiten, tampoco niegan que podría tratarse de naves alienígenas.... No pocos científicos, pilotos, testigos de avistamientos y reporteros, han estado opinando al respecto. En los Estados Unidos, “The New York Times” y “The Washington Post”; en Inglaterra, “The Guardian”, aluden al tema. Sugiero la lectura del reciente libro del reportero australiano Ross Couthart: “In plain sight”. También recomiendo leer todo lo que se ha escrito sobre el llamado “Incidente Roswell” (pueblo de Nuevo México) en que opera la Base 51, en donde se probaron las primeras armas nucleares, y en donde en 1947 se estrelló un OVNI que fue recuperado y estudiado por los militares y científicos de la época. En ese sentido, el testimonio del físico Bob Lazar, quien treinta años después trabajó ahí realizando “ingeniería reversa” sobre dicha nave, es fundamental.

Es de suponer que las investigaciones continúan con mayor rigor y tenacidad que nunca, tal vez como si fueran inminentes acontecimientos extraordinarios a realizarse como en las películas taquilleras “Encuentros cercanos del tercer tipo” (1977), de naturaleza pacífica (de Steven Spilberg); o de violenta confrontación, como en “La guerra de los mundos” (2005), basada en la célebre novela homónima de H.G. Wells“, o antes, en “El día de la independencia” (1996).

Entre las numerosas figuras públicas que han visto ovnis se encuentra el ex-presidente norteamericano Jimmy Carter; Winston Churchill, primer ministro de Gran Bretaña, y el cantante inglés John Lennon, entre las más conocidas. A juicio de no pocos creyentes en el fenómeno OVNI: la inteligencia militar norteamericana sabe mucho más de lo que se atreve a decir, pues no tiene explicaciones concluyentes, y al no tenerlas no ha sido capaz de garantizar la seguridad de su país y mucho menos la del planeta. Somos muchos los convencidos de que tienen archivos con evidencias de la existencia alienígena desde tiempos remotos de la humanidad. Acaso sea por el temor a que se desate el pánico, o el miedo a una condena universal por su largo silencio.

Lo cierto es que estas naves cada vez más se dejen ver y filmar; no solo en los cielos sino también entrando y saliendo del mar y de ciertos sitios en las entrañas mismas de la tierra: como si hubieran decidido que sepamos más de su existencia, acaso un calculado anticipo de su arribo formal. Lo indudable es que hasta el momento han evitado una confrontación, contrario a lo que suele ocurrir en libros y películas.

Cuentista, poeta, ensayista, promotor cultural.

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