24 de Oct de 2021

Columnistas

Déficit del Programa de Riesgos Profesionales

“[…] sería bueno tener una explicación de los casos de riesgos profesionales y los grupos por edades que reciben este beneficio, […]”

Cuando analizamos cifras, las ubicamos en un marco conceptual, que de alguna forma debe explicarnos los resultados y de no encontrar una explicación lógica, debemos preguntarnos a qué obedece tal distorsión.

Entendemos que pueda haber déficits en el año 2020, a raíz de la situación que estamos viviendo, donde los ingresos han disminuido, pero un buen gerente trata de racionalizar los gastos, para poder encontrar puntos de equilibrio. En el año 2020, los ingresos de este programa disminuyeron en 48.8 millones de balboas, mientras que los gastos aumentaron 47.5 millones. Lo lógico sería pensar que los gastos del programa hayan aumentado, debido a compromisos adquiridos antes del 2020, pero nos sería difícil admitir que haya aumentado la frecuencia de accidentes en el 2020, cuando las actividades económicas en gran parte han sido suspendidas y el teletrabajo a que se han acogido algunas empresas, disminuyen el grado de siniestralidad.

Nos llama poderosamente la atención que sea la Caja de Seguro Social (CSS) la que mayor número de casos de accidentes haya reportado del 2015 al 2019, que no están afectados por la pandemia, y por supuesto, las explicación de los directivos de la CSS a excepción del Lic. Francisco Bustamante, subdirector general, quien vio esta información como algo relevante, que los mayores riesgos profesionales sean reportados por la CSS, mientras que el Lic. Dídimo Barrios, director de Prestaciones Económicas, admite que hay déficits, aduciendo que son cifras preliminares, que serán cifras oficiales, cuando estas sean validadas en los estados financieros, de manera que debemos entender que las cifras de los estados financieros no se podrán tomar en cuenta, porque aún no han sido auditados por la Contraloría General de la República, y el Dr. Liberato Montenegro, director de Salud Ocupacional, lo justifica porque la CSS es la institución más grande, que la cobertura se inicia desde que salimos de nuestras casas y llegamos a las mismas y que, además, conocen los procedimientos para reportar los casos de accidentes laborales.

Esta afirmación de que la CSS es la institución más grande, es cierta, en forma aislada; la cobertura de los riegos profesionales no debe ser un argumento para justificar el número de casos en la CSS, y además insinuar que los otros sectores no conocen los procedimientos para reportar los casos de riesgos profesionales, es admitir el fracaso de los programas de salud ocupacional.

La CSS tiene aproximadamente 35 mil colaboradores y el sector construcción, hasta agosto del 2019, tenía 172 878 empleados, de manera que teniendo la construcción un mayor grado de siniestralidad, no entendemos cómo la CSS ocupa el primer lugar en el número de casos de riesgos profesionales.

Lo que sí podemos decir, sin temor a equivocarnos, es que la CSS tiene un alto porcentaje de personas pensionadas que continúan laborando en la institución, que desde luego tienen mayores riesgos a enfermarse, y el evento de que enfermen, no podrán cobrar el subsidio de enfermedad, habida cuenta de que ya están recibiendo una prestación económica de manera permanente y no podrán recibir ninguna prestación económica adicional.

El artículo 188 de la ley 51, en el punto 5, señala como una excepción “el pensionado de vejez que vuelva a trabajar y genere derecho a un subsidio o indemnización por Riesgo Profesional”, de manera que, por esa vía, los pensionados pueden cobrar sus salarios al 100 % hasta 60 días, si tienen una incapacidad por Riesgos Profesionales.

No quisiéramos entrar en el terreno especulativo, la CSS ha estado salpicado por casos de corrupción, pero, en aras de la transparencia que debe caracterizar a una institución de seguridad social, sería bueno tener una explicación de los casos de riesgos profesionales y los grupos por edades que reciben este beneficio, de manera que quede despejada cualquiera duda que se pueda tener sobre la ya maltratada imagen de la institución.

Especialista en Seguridad Social.

***