03 de Dic de 2021

Columnistas

La lucha de las mujeres

“[…] pienso que lo que debemos hacer todos y todas es luchar por un mundo mejor, en donde no haya niños ni hombres ni mujeres pasando miseria o pobreza […]”

La Palma, Paja de Sombrero, Gualaca. _ Ya no escribo más sobre el coronavirus, porque las instituciones que tienen que ver con esto se han empeñado en echarle la culpa a la población y no quieren decirnos con responsabilidad de dónde viene y cómo se contagia; porque, al parecer, según las noticias serias, en esto hay muchos intereses y ganancias. Así que hoy quiero referirme a la lucha de las mujeres.

Este es un tema de muchos años, desde que tengo conciencia del problema. Hace tiempo he venido escuchando las broncas por los derechos de la mujer; pero, al parecer, como que algunas se pierden en el olvido o no les hacen caso o ellas mismas se despistan, porque da la sensación de que la lucha es contra los hombres o que estos les reconozcan los derechos que reclaman.

Por una parte, se habla de “un alto al femicidio”, de la igualdad de oportunidades, de la paridad de género, de “basta del maltrato”, de “no más abusos”, de “no marginación”, etc. Pero, hasta donde he podido entender, lo poco que entiendo, es que con esta lucha hay una intención de figurar al hombre como el causante de estas calamidades y, por tanto, hay que perseguirlo como un ser abominable.

Es cierto que hay hombres que, haciendo uso de un acto cruel, asesinan a sus parejas mujeres o las golpean y maltratan, pero esto no es exclusivo con las mujeres. En las noticias vemos que todos los días aparecen cadáveres de hombres asesinados, maltratados o golpeados; lo que indica que el asunto no es que asesinen a las mujeres, sino que no se asesine a nadie.

En cuanto a la igualdad de derechos, viéndolo menudamente, de hace algunos años para acá, las mujeres prácticamente han desplazado al hombre en muchas plazas y en una enorme cantidad de actividades; pero pienso que esto no es el objetivo de una lucha por derechos, porque entonces el hombre desplazado pasará a quejarse por sus derechos y lo que estamos creando es un problema, no resolviéndolo. Y lo que más llama la atención es eso de la igualdad de género en la Asamblea de diputados, representantes y los partidos políticos. Esto es un sinsentido: estos puestos se ganan por votación, ¿cómo se le puede dar el derecho a una persona a ocupar un puesto que tiene que ganarlo con los votos de la gente en la calle?

Bien, contrario a como veo la lucha, pienso que lo que debemos hacer todos y todas es luchar por un mundo mejor, en donde no haya niños ni hombres ni mujeres pasando miseria o pobreza; en donde todos tengamos la oportunidad de desarrollar nuestras capacidades sin entrar en conflicto de que el hombre sea un ser abominable, en donde no haya asesinatos crueles de mujeres ni de hombres, en donde no haya conflictos familiares porque una le reclama y le grita e insulta al otro por celos o porque es irresponsable con los hijos.

Es decir, un mundo de amor y paz, de riquezas para todos, de convivencia pacífica en donde respetemos las leyes y la Constitución y sin políticos promoviendo la corrupción y que hagan leyes para el desarrollo con igualdad de oportunidades para todos y todas; o sea, un paraíso en la Tierra. De otra manera, seguiremos agudizando el conflicto, no solucionándolo.

Abogado, docente.

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