03 de Dic de 2021

Columnistas

Un Movimiento que llegó para quedarse

“El Movimiento está conformado por personas que buscan promover la producción y consumo de alimentos saludables, y eliminar los malos hábitos alimenticios”

El 27 de julio del 2020 se funda el Movimiento de Alimentación Saludable en Panamá. Y por primera vez se reconoce la obligación de solucionar la crisis de obesidad, a través de la articulación de un movimiento social para promover el consumo de alimentos saludables por medio de productos frescos, altos en nutrientes, sin plaguicidas, y que conlleven procesos sostenibles que favorezcan el desarrollo familiar, rural y ambiental.

Así nació el Movimiento de Alimentación Saludable, por la necesidad de frenar la epidemia de enfermedades no trasmisibles. Sin dudas el camino no será fácil, pero con el apoyo y el compromiso de todos para mejorar la salud, las bases para un mejor país se están cuajando en terreno fértil.

El Movimiento está conformado por personas que buscan promover la producción y consumo de alimentos saludables, y eliminar los malos hábitos alimenticios. Todos son bienvenidos, sin distinción social, racial, genero ni religiosa. El Movimiento no tiene banderín político ni objetivos financieros ni intereses personales; el único propósito es promover salud y bienestar a través del entendimiento de que los alimentos frescos y naturales pueden promover salud y prevenir enfermedades.

El Movimiento tiene cuatro valores: trabajo en equipo, honestidad, transparencia y confianza. Sus acciones se circunscriben en una estrategia de capacitar, educar, concientizar, sensibilizar y empoderar a jóvenes y adultos sobre los beneficios de una alimentación saludable.

Entre las acciones realizadas por el Movimiento en este primer año están las ferias libres con nuestros productores; construcción de varios huertos escolares; creación de huertos urbanos y familiares; apertura del local No. 21 en el Mercado San Felipe Neri; educación virtual y presencial a consumidores, productores y funcionarios sobre producción sostenible y seguridad nutricional; presentación de proyectos de ley ante el despacho de diputados y ministros de Estado; creación de alianzas con FAO, Minsa, MIDA y Meduca; y participación en el estudio de normas y leyes existentes que requieran un reforzamiento para impulsar una nueva política a favor de la alimentación saludable.

El Movimiento no tiene dueños ni jefes. A diferencia de otros movimientos o grupos de consumidores que buscan notoriedad a través de demandas, boicots y chantajes, el Movimiento ha logrado visibilidad por la aclamación popular y el respeto que genera cada una de sus actuaciones, escritos e ideas. Ningún miembro da órdenes ni ostenta cargos por jerarquía. No somos burócratas ni agentes del poder, sino líderes en el sentido confuciano de ser ejemplos e inspiraciones. Es una característica notable y sin precedentes que el Movimiento haya nacido y esté creciendo como un movimiento social estructurado estratégicamente y autoorganizado administrativamente.

De esa misma manera, el Movimiento es una organización de bases. No solo somos inclusivo por naturaleza, sino que somos urbano y rural al mismo tiempo. Hay personas adineradas, pero también de escasos recursos; contamos con expertos, pero también con aficionados y aprendices; hay chefs famosos, pero también cocineros caseros; tenemos productores industriales y también granjeros domésticos; muchos somos padres adultos, pero también contamos con jóvenes y estudiantes; hay empleados y desempleados; académicos y empíricos. Esencialmente, cualquier persona, en cualquier ámbito de la vida, puede contribuir, aprender o beneficiarse de un movimiento como el nuestro.

Esta inclusión tiene aspectos que contribuyen significativamente a su éxito. Uno de ellos es que, a diferencia de otros movimientos, no existe un límite para su membresía. No nos definimos en oposición a nada: al contrario, promovemos el consumo de alimentos buenos y frescos, naturales y saludables. Otra característica del Movimiento es que tiene conexiones internacionales. Estamos vinculados con la Campaña por Real Ale, la Vía Campesina y el movimiento Slow Food. También compartimos ideas con el movimiento anti-OGM y los que impulsan “soda taxes”.

El Movimiento de Alimentación Saludable en Panamá trabaja como un motor, con chispa y energía, para dar dirección y enfoque hacia los objetivos definidos. Existen tres áreas de acción: producción, consumo y activismo, y desde cada una de ellas se organiza el esfuerzo y se crean las actividades, los calendarios y los eventos. Por ejemplo, hoy estamos inaugurando tres huertos en la comunidad de El Valle de Antón, los cuales se pudieron construir con el apoyo de Adesva, una asociación comunitaria de Valleros dedicados a la sostenibilidad. También, hace unos meses colaboramos con la H. D. Mayín Correa para asesorar en el proyecto de ley que elimina y prohíbe el uso de las grasas trans. Próximamente lanzaremos nuestra página web. Por ahora, si usted quiere registrarse o requiere más información, puede contactarnos por Facebook o Instagram, escribirnos al correo asaludablepanama@gmail.com y llamarnos al (507) 6407-0317.

Todo aporte intelectual o sugerencia práctica son bienvenidos. La unión y el compromiso es lo que nos caracteriza. Somos el Movimiento de Alimentación Saludable. Y llegamos a Panamá para quedarnos.

(*) Coordinadora del Movimiento de Alimentación Saludable.

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