03 de Dic de 2021

Columnistas

Omar Torrijos: anatomía mental y psicológica

“Un acucioso periodista colombiano, Fernando Pacheco, le hizo al general Torrijos una larga entrevista, cuasi biográfica, que, a mi modo de ver, es de las más amplias y personales”

Es para mí muy curioso que, a pesar de los cuarenta años de su muerte física, realmente, pese a tantos años, aún siga siendo Torrijos -dictador y todo- la figura más sobresaliente, tanto así que el partido político que creó, con todas sus pústulas y chichones posteriores, siga siendo el de mayor número de adherentes y que su nombre se siga tomando, mayormente por demagogia y acomodos, para atraer votantes; y, además, el de más resonancia en nuestra historia. Agregando que es el único e indiscutible nombre que podemos encontrar y escuchar hoy en el escenario internacional. ¿Es que nuestros partidos políticos no tienen escuelas de cuadros, o no pueden parir mejores dirigentes que Torrijos?

Un acucioso periodista colombiano, Fernando Pacheco, le hizo al general Torrijos una larga entrevista, cuasi biográfica, que, a mi modo de ver, es de las más amplias y personales. Veamos algunos fragmentos de ella:

Periodista: ¿Cómo se definiría usted, como persona, como general y como líder?

OTH: Mira, si escarbas algo en mi historial personal, te darás cuenta fácilmente de que ni soy genio y menos superdotado. Y que la característica más sobresaliente que tengo es que soy idéntico al 99 % de mi pueblo. Yo nací en Veraguas, una provincia rebelde, y rebelde porque en ella se daban las más grandes desigualdades sociales y económicas de su época, ausencia total de escuelas hasta que el presidente Juan Demóstenes Arosemena sembró la Escuela Normal de Maestros, y por lo antes dicho un enorme analfabetismo e ignorancia. Y en mi caso personal, dentro de lo que yo recuerdo, desde que tengo uso de razón, nunca trabajé en provecho propio, siempre pensando en los que le faltaba algo de lo que yo tenía para compartirlo.

Periodista: ¿Cuál va a ser el futuro del general Torrijos?; ¿qué piensa que va a ser su futuro? Usted es un hombre joven todavía.

OTH: No sé, pero lo que sí sé es que la misión de un real dirigente es ser imprescindible el menor tiempo posible. Yo estoy consciente de eso, e inclusive, cuando hablo con mis subalternos, les digo: “miren, recuerden, cuando vean que este viejo se vaya creyendo irremplazable, sáquenme eso de la cabeza y sáquenme del poder; eso sí, denme una jubilación acorde a mis trabajos y conductas. Porque creo que merezco ser un jubilado caro, pero no ostentoso ni privilegiado. Mira, yo a veces cuando estoy entre campesinos, lo que ocurre muchas veces, pienso que me gustaría ser presidente de un asentamiento o un miembro importante que genere ideas a favor de todos. O al menos ser miembro de ese asentamiento y volver al kilómetro cero, a ver si tengo la capacidad de trabajar y llegar a un puesto de liderazgo entre ese grupo. Y esto te lo voy a graficar con un retazo poético que siempre recuerdo, que creo es de Ricardo Miró, y dice: “el hombre en su destino, ciego avanza; Dios quiso ocultarle su futuro para no hacerle la vida tan amarga”.

Periodista: General, le decía que ya estamos terminando, pero usted quiso apropiarse de un término que no es suyo, así las personas que lo rodean le oyen que usted mismo se dice “el viejo”; se refieren a usted cariñosamente con esa expresión de “el viejo”. ¿Cómo lo expresa usted, por su edad, o le dice de forma paternal o más bien como diciendo “el jefe, el viejo”?

OTH: Es una forma cariñosa de decirlo así, al jefe, pero también cronológicamente soy el más viejo entre mis jefes y oficiales, aunque edad tal vez me ganen algunos sargentos antiguos, que ya estaban como guardias en la institución cuando yo recién ingresaba como subteniente. Además, yo tengo una gran vocación por la juventud preparada; si ves a mis ministros encontrarás gentes muy jóvenes, incluso de treinta y piquito. Incluso, tengo personas dirigiendo instituciones que no llegan a treinta, pero todos “bien equipados”. Y, además, muy maduros, muy balanceados. Además, nosotros constituimos más que un Gobierno, un equipo, una familia de Gobierno.

Periodista: General, ya terminando, le quiero preguntar: Ese “viejo”, y perdóneme el término, cuando ya esté jubilado, ¿qué va a hacer?, ya jubilado caro, como usted mismo lo dijo, ¿qué va a hacer, a qué se va a dedicar? Es decir, cuando ya no sea el jefe de Estado en Panamá.

OTH: Tal vez relajarme, leer, descansar, no estoy muy claro en eso; lo que sí te puedo asegurar es que cuando yo me retire del poder, no voy a molestar a las futuras generaciones, y menos tratar de imponerles mi criterio; ellos sabrán qué metas se imponen, qué rumbos trazan y qué destino personal y de nación desean dejar a los que luego serán sus relevos. Ellos que manden, que determinen y que no me vengan a pedir consejos, porque mis consejos van a estar muy trasnochados ya. Ya no van a ser consejos que estén de acuerdo con la época. La otra parte, ¿qué serán mis ocupaciones? no lo tengo claro.

Abogado, militar retirado.

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