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27 de Ene de 2022

Columnistas

La UP y la construcción de la República

“Todo esto, en el contexto de un ambiente donde la investigación, el ordenamiento territorial y el desarrollo sostenible no forman parte de las políticas prioritarias a nivel estatal, […]”

En el proceso de edificación de la República de Panamá, la presencia estadounidense en la antigua Zona del Canal hace que “el proceso de afirmación estatal-nacional tuviera un inició lento, inseguro y contradictorio”. Si para Colombia, la pérdida de Panamá marcó una nueva forma de orientar la política en su país y se convirtió en factor cohesionador; en Panamá, la presencia estadounidense representó el eje vertebral sobre el cual se cimentaron discursos nacionalistas tendientes a la recuperación total de la soberanía nacional. Soberanía concretada con la puesta en ejecución de uno de los tratados más importantes para nuestro país: los Tratados Torrijos-Carter.

En ese proceso de recuperación de la soberanía y del fortalecimiento de la identidad nacional, la Universidad tuvo un rol fundamental, porque, además de crear una clase profesional para el país, pronto se convirtió en centro de debates sobre temas nacionales que trascendieron fronteras físicas. En 1960, Carlos Iván Zúñiga, profesor y más tarde rector de la universidad, decía, en una conferencia dictada en la Escuela Internacional de Verano, que “Nosotros no debemos aceptar la existencia de pactos a perpetuidad ni de nuestro país con ningún otro país…, (pues) desde el instante en que se crea conciencia nacional e internacional en beneficio del cese de ese tipo de pactos…, podríamos alcanzar… la ruta hacia la nacionalización del Canal de Panamá”.

La beligerancia de la universidad por la consolidación de un proyecto de nación no mediatizada, continúa. En un artículo, el Dr. Eduardo Flores Castro revela la participación activa de la universidad cuando comparte una Resolución del Consejo General Universitario del 10 de enero de 1964, elaborada por los profesores Diógenes Arosemena, Carlos Iván Zúñiga, Erasmo Escobar, Ricardo Arias Calderón, Fabián Echevers, Ernesto Castillero Pimentel y Dulio Arroyo, donde solicitaban al Gobierno una serie de acciones. Entre estas, declarar al país en estado de alerta para defender la soberanía, ordenar a la Guardia Nacional que asuma la defensa de la República. La trascendencia de esta resolución radica en la forma como -desde la academia- diferentes actores sociales contribuían con la construcción y reconstrucción de la República imaginada.

Las últimas décadas del siglo XX y las primeras del XXI, caracterizadas por “la disminución de la inversión del Estado en la universidad pública y la globalización mercantil de la universidad”, la constitución de nuevos espacios de integración supranacional, redes de poderes multipolares, surgimiento del neoliberalismo, la Quinta Revolución Industrial y la disputa geopolítica entre Estados Unidos y China a nivel global por el control de espacios de poderes, le plantean a la Universidad de Panamá “el reto de reinventarse a sí misma, a través de reinventar el proyecto nacional”. Un proyecto nacional que debe estar encaminado a analizar los procesos que siguieron después de la Independencia y la Separación de Colombia y a partir de allí proponer una nueva forma de configuración política alejados de categorías de “raza”, género patriarcal, por ejemplo, que en definitiva producen inequidades en un país con un gran potencial humano y natural.

En eses transitar hacia la reinvención de un nuevo proyecto nacional, la Universidad de Panamá tiene un rol fundamental. Desde sus espacios académicos, aporta con la producción de conocimientos. Así, connotados cientistas sociales, entre ellos: Alfredo Figueroa Navarro, Patricia Pizzurno, Ricaurte Soler, Carlos Manuel Gasteazoro, Argelia Tello, Ana Elena Porras, Alfredo Castillero Calvo, Olmedo Beluche, Guillermo Castro y Celestino Araúz, por anotar algunos, contribuyen, a través de sus constantes publicaciones, a viabilizar la formación de una conciencia histórica de los procesos. Conciencia que permiten entender, por ejemplo, de qué manera las dinámicas sociales y sus procesos “son muy distintos, según van cambiando el capitalismo y sus estructuras políticas, económicas, socioculturales y naturales” y las diferentes implicaciones que estos cambios tienen para la sociedad. Todo esto, en el contexto de un ambiente donde la investigación, el ordenamiento territorial y el desarrollo sostenible no forman parte de las políticas prioritarias a nivel estatal, aún a 118 años de la creación de la República de Panamá.

Profesora de la Universidad de Panamá (UP).