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25 de Ene de 2022

Columnistas

¿'Quo vadis', Panamá, y el mundo?

“Si aspiramos a incluirnos, primeros y no de últimos, comencemos a limpiar la casa y retomemos fortalecidos valores líderes para el sostenimiento prioritario de una vida de calidad y no de cantidad […]”

“De seres sin ideales, ninguna grandeza esperan los pueblos”, José Ingenieros.

Debemos considerar que el profeta Nostradamus se quedó corto al no incluir los actuales acontecimientos estremecedores que vaticinan una nueva era mundial. Anotemos algunos ejemplos:

1.- La pandemia de virus; iniciada con la COVID-19, y su sorpresiva presencia para dejar especulaciones, dudas y desconfianzas en alternativas de solución.

2.- Presencias continuas de desastres naturales; con grandes pérdidas materiales y de seres humanos.

3.- Grandes olas migratorias con sentidas pérdidas humanas e indecisiones estatales en propuestas de solución.

4.- Incremento en el trasiego y consumo de drogas con el lavado financiero de dinero.

5.- Incremento, a todos los niveles, de la corrupción; con destacada sonoridad en los sectores financieros, políticos y gubernamentales. Observamos impotentes y estupefactos, como el 2 % de nuestra población se harta en la riqueza, el 18 % apenas sostiene medianamente su existencia; mientras el 80 % sobrevive en la pobreza extrema. Y estos corruptos detentadores del poder económico-político, bien calificado como oligárquico, llaman democrático-libre a este sistema-modelo socioeconómico.

Vivimos dos pandemias, una fisiológica y la otra moral: la COVID-19 y la corrupción. ¿Cuál de ella está causando más daño?

6.- Nuestros partidos políticos -que bien pueden conjugar el verbo partir- son caricaturas engañosas de empresas electoreras que solo exhiben cantidad en una membresía que no tiene participación-consulta; y que solo aspiran a tomar el poder político para repartirse el presupuesto -dinero del pueblo- del Estado, otorgar puestos públicos como recompensa por servicio en las elecciones y ejecutar inversiones en obras con sobrecosto para beneficio particular de quienes ostentan los más altos cargos públicos.

7.- La existencia de un mundo multipolar, con fuerte uso de la comunicación virtual-despersonalizada, que acorta distancia y derriba muros; abriendo condiciones para alianzas estratégicas entre países antes explotados por potencias imperiales. Caso reciente de países africanos y asiáticos.

Amigo lector, dejo espacio para que agregue su contribución en la identificación de otras presencias que contribuyen a sacudir la incertidumbre en nuestras consciencias; con una demanda de diálogo-debate exigente de propuestas solucionadoras.

Pero, con casi un privilegio que me ha dado La Estrella de Panamá para plasmar por escrito mi análisis reflexivo, permíteme concretizarlo así, partiendo de algunas frases sentenciosas de grandes pensadores: “El hombre es lobo del hombre”, Hegel. “Nos oprimen la libertad mediante el miedo”, Germán Arciniegas.

“El ser mediocre es incapaz de usar su imaginación para concebir ideales que le propongan un futuro por el cual luchar”, José Ingenieros.

Frases anteriores sentenciosas, que intentan orientarnos en buscar-encontrar soluciones en la capacidad de nuestro pensamiento, produciendo cambios en los órdenes de la vida. Cambios que, históricamente, son producto de los imperantes medios sociales de comunicación, el transporte y la tecnología; todos incluidos en las establecidas relaciones de producción imperantes.

Desde la sociedad primitiva, pasando por seguidas etapas, son los medios y las relaciones de producción que han determinado los cambios cualitativos-cuantitativos, generando nuevo liderazgo y poder en el orden mundial. En el fondo, los grandes conflictos mundiales, con su armamentismo incluido, no han sido por el dominio de ideologías-doctrinas, sino por intereses en el dominio del conocimiento y los recursos naturales.

Demostrado está que jamás la lucha por la libertad contra el miedo, el destierro de lo mediocre y que el hombre sea el mejor amigo del hombre, podremos ganarla si no cambiamos este modelo socioeconómico que ha fenecido para dar paso a una nueva era.

Estamos al borde de un abismo construido por nuestra estúpida creencia sostenida en valores que bloquean lo vital para nuestra existencia como personas. Instintivamente hemos caído en ser objetos, no sujetos, para adorar el becerro de oro; endiosando a quien, por medios inmorales, acumula bienes materiales; sin destacar los ejemplares servidores públicos (maestros-médicos por antonomasia y otros) que dejaron y siguen dejando un ejemplo paradigmático-inspirador.

Con jactante e ingenua ignorancia hemos caído en una inversión de valores para construir otra Sodoma y Gomorra. Todo es negociable. Somos producto de procesos que demandan cambios en el uso de instrumentos y métodos para crear una conciencia con valores vitales. Nuestra mayor conciencia colectiva demuestra que estamos produciendo una mayoría de seres deshumanizados; con un apetito a lo banal-intrascendente cosificado y desplazante del valor mental y espiritual.

Entonces urge impulsar una permanente campaña colectiva, con coherentes métodos-técnicas, para bloquear esos desvalores e insertar aquellos sostenedores para una civilización verdaderamente humana.

Dejemos de destacar vicios - debilidades en personas enajenadas y destaquemos a quienes exhiben virtudes ejemplares. Controlemos y condenemos lapidariamente a quien comete un delito de lesa humanidad, con sanciones semejantes a las aplicadas en China, Finlandia, Singapur, Cuba y EUA, para mencionar pocos ejemplos. Paradójica e irónicamente el potencialmente delincuente se frena en cometer un delito si tiene miedo a una fuerte sanción.

Si aspiramos a incluirnos, primeros y no de últimos, comencemos a limpiar la casa y retomemos fortalecidos valores líderes para el sostenimiento prioritario de una vida de calidad y no de cantidad, bloqueando el consumismo y la voracidad hacia lo intrascendente material.

¿Aspiramos a llegar de primeros o de últimos para montarnos en esta nueva era marcada por la influencia de los cambios tecnológicos para la comunicación masiva, la competencia comercial por el control de mercados, los grandes desplazamientos migratorios, el asomo de ensayos para la creación de nuevos modelos socioeconómicos y la aplicación científica para superar enfermedades?

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