Temas Especiales

06 de Jul de 2022

Columnistas

Natá colonial: 500 años de fundación

La conmemoración de los 500 años del Natá Colonial no debe opacar la grandeza del Natá indígena, que tuvo un notable desarrollo cultural hasta la llegada de los españoles y que produjo la decapitación de esta cultura, según la expresión de la Dra.

La conmemoración de los 500 años del Natá Colonial no debe opacar la grandeza del Natá indígena, que tuvo un notable desarrollo cultural hasta la llegada de los españoles y que produjo la decapitación de esta cultura, según la expresión de la Dra. Reina Torres de Araúz. En efecto, la cultura Coclé alcanzó un gran desarrollo cultural, artesanal y comercial que la llevaron a mantener relaciones comerciales con importantes culturas en Centroamérica y Suramérica. Los hallazgos encontrados en Sitio Conte primero, y luego en El Caño por los hermanos Mayo, a partir del 2008, ponen de manifiesto el gran desarrollo alcanzado por la cultura Coclé en la región de Natá. Para los pueblos precolombinos ubicados en esta región, mis reverencias.

Este 20 de mayo de 2022 se conmemoran los 500 años de la fundación de Natá colonial, como parte de la trilogía de ciudades levantadas por Pedro Arias Dávila: Panamá la Vieja (1519) y Nombre de Dios (1520). Las dos primeras consolidaron la ruta de tránsito y Natá, para que sirviera de granero de las ciudades terminales; punta de lanza contra el cacique Urracá en las tierras de Veraguas y como avanzada hacia Centroamérica, en la búsqueda del paso natural en el camino hacia las especias.

El Natá Colonial fue fundado en el centro del istmo de Panamá, siguiendo la política de poblamiento que había seguido España en su propio territorio para afianzar sus dominios durante el período de reconquista. Esta estrategia de fundar ciudades le había servido en el viejo mundo en su lucha contra los árabes, pero que había heredado de los romanos, según el Dr. Alfredo Castillero Calvo. Por eso, la fundación de Natá, al igual que todas las ciudades españolas sigue ese protocolo impuesto por España de una cuadrícula octagonal, como una especie de tablero de ajedrez.

En Natá se establece un régimen de encomienda con mano de obra indígena para explotar las tierras de la región. Este régimen dio excelentes resultados para sus propietarios, pero la Corona Española, ante la presión de los que se oponían a este sistema inhumano, decidió eliminarla en toda la América Hispana.

Según el Dr. Castillero Calvo, el 22 de febrero de 1549 se dan a conocer una serie de disposiciones legales que se inician con la Real Cédula para suspender la encomienda indígena y culminan con la Real Provisión de Cigales, del 21 de marzo de 1551.

Estas medidas impactaron negativamente a los encomenderos, quienes se vieron en la necesidad de tomar medidas urgentes para su supervivencia. Lo primero que hicieron fue enviar una súplica a la Corona Española para que suspendiera la aplicación de esa medida en Natá, pero la misma fue negada. Por esa razón, cuando se eliminó la encomienda en 1558, los natariegos tomaron dos opciones: un grupo emigró hacia Veraguas, bajo el liderazgo de Francisco Vásquez, quienes fundaron Santa Fe, en 1558, Concepción en 1559 y las Filipinas en 1571. El otro grupo partió hacia Azuero en busca de nuevas tierras para probar suerte y trabajar con sus propios recursos.

Por esa razón, el Dr. Alberto Osorio decía que Natá es la madre de muchos pueblos porque de ella salieron pobladores que fundaron ciudades como Olá, Penonomé, Santa Fe, Concepción. Luego que se acabaron las minas de Concepción, su población se desplazó hacia el occidente del país en donde se fundaron Montijo, Alanje y otras ciudades en el oeste del istmo.

Luego de 500 años de la fundación del Natá colonial, es importante evaluar su importancia dentro de la geografía nacional y dentro de la política poblacional española. La región fue cuna de la cultura Coclé, una de las más desarrolladas de América. Ella es la ciudad más antigua y posee una de las iglesias más antiguas del Pacífico americano. Durante las luchas por la independencia, fue cuna de Francisco Gómez Miró y fue la segunda ciudad en declarar su independencia; y junto con la Villa de Los Santos, lideró la lucha por la independencia del istmo de Panamá de España.

Hoy, la comunidad panameña tiene la responsabilidad de seguir enalteciendo a esta joya colonial, apoyando a su población para que continúe su marcha hacia el progreso y sobre todo, para que Natá sea la guardiana de esta rica memoria colonial para las presentes y futuras generaciones. Los panameños tenemos que estar orgullos de tener una ciudad como Nata colonial. !No son todas las ciudades que tienen el privilegio de cumplir 500 años!

Docente, CRU de Coclé