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06 de Jul de 2022

Columnistas

Migracion peligrosa

Recientemente estuvieron en Panamá Antony Blinken y Alejandro Mayorkas, secretario de estado y de seguridad respectivamente de los Estados Unidos de América.

Recientemente estuvieron en Panamá Antony Blinken y Alejandro Mayorkas, secretario de estado y de seguridad respectivamente de los Estados Unidos de América. El propósito de la visita de estos altos funcionarios fue el tema de la migración, a través de las selvas colombianas.

Es de conocimiento público que miles de migrantes recorren la selva colombiana y llegan a Panamá donde se verifica su condición sanitaria y migratoria. Son migrantes que vienen de países cercanos como Venezuela pero otros vienen desde Cuba, Haití y algunos desde países africanos. Todos tienen el deseo de llegar a los Estados Unidos de América, buscando mejores condiciones de vida.

Los migrantes que cruzan la selva están expuestos a todo tipo de peligros. Hay varios casos de violaciones a mujeres, mujeres embarazadas que se aventuran a hacer este recorrido, asaltos a mano armada para robar y personas que se enferman o lesionan durante la travesía.  Los relatos son conmovedores y seguramente inspiran sentimientos de solidaridad y compasión por parte de los que profesamos valores cristianos.

La solución política de este tipo de migración es complicada y no quiero inmiscuirme en ese tema. Pero lo que se puede plantear es la ayuda y asistencia que se le pueda dar a personas que no están en condiciones físicas para hacer la travesía a través de la selva. Resulta inadmisible que se permita que una mujer embarazada, o ancianos emprendan este viaje. Las consecuencias negativas y nefastas para estas personas son obvias. Por eso considero que se puede ofrecer ayuda a estas personas vulnerables. Se podría implementar un proyecto humanitario para ofrecerles transporte marítimo desde Colombia a Panamá. Así se eliminarían los peligros a que están expuestas las mujeres embarazadas, las mujeres que pueden ser violadas y también las personas de tercera edad. Si fuera posible se podría ofrecer transporte marítimo a todos los migrantes, quienes deberían aportar algún pago por este servicio, pero de no ser esto posible me parece que se podría ayudar a las personas vulnerables. Tratándose de familias se producirían una separación entre sus miembros mientras los más débiles son transportados por vía marítima. A los pocos días la familia se podría reunir nuevamente en Panamá.

Para lograr que estas buenas intenciones se conviertan en un proyecto real habría que contar con el apoyo de los gobiernos de Colombia y de nuestro país. Adicionalmente la Iglesia Católica y las ONG's que se interesen podrían ser de gran ayuda.

Años atrás un grupo de migrantes cubanos que hicieron la travesía por la selva, fueron acogidos y ayudados por la ONG Caritas Panamá. Esta organización los alojó en una vivienda en Ancón durante meses. Por razones de tipo político el gobierno de turno los envió a un refugio en Gualaca y posteriormente se vieron forzados a regresar a Cuba. Me tocó escuchar de los propios migrantes que estaban en la vivienda de Caritas, las experiencias y percances que sufrieron. Por ejemplo, hubo una señora de tercera edad que se fracturó un tobillo y por supuesto no había asistencia médica, ni forma de tratarla.

No faltará quienes digan que si se ofrece ayuda humanitaria a los migrantes durante su travesía por la selva, se incentivará el flujo de migrantes y esto puede afectar económicamente a Panamá y eventualmente a los Estados Unidos. Puede que esto sea cierto pero me parece que las personas que migran de su país son gente desesperada y van a migrar de todas maneras, con o sin ayuda humanitaria. El caso de los seis millones de venezolanos que han migrado de su país y están en Colombia, Ecuador, etc. es revelador. Estos migrantes no se dirigieron a los Estados Unidos sino a otros países hermanos y gracias a Dios no tuvieron que transitar por la selva.

Me parece que las autoridades colombianas podrían hacer mucho más por los migrantes. Es inadmisible que se permita a grupos de migrantes que recorran durante días el tramo de selva en Colombia, sujeto a ataques de bandidos y asaltantes. Bien podría el gobierno de Colombia ofrecer a los migrantes protección militar en el tramo de selva colombiano. Si un grupo de militares colombianos acompaña a los migrantes, los asaltantes y bandidos no se atreverían a atacarlos. Funcionarios de ACNUR (ONU) podrían acompañar a estos grupos de migrantes y así las Naciones Unidas podría cumplir más eficazmente su labor.

Ojalá estas ideas sean recogidas por personas y funcionarios con sensibilidad humana.

Abogado