06 de Dic de 2022

Columnistas

Carrera hacia la transformación de la banca

“Para mantenerse en sintonía con el crecimiento del “e-commerce”, [...], las entidades financieras deben migrar a un modelo operativo de alta velocidad, que les permita lanzar y ajustar nuevos productos y servicios con agilidad”

La banca digital ha recorrido una larga trayectoria desde que el Internet se convirtió en una herramienta generalizada a finales de la década de los 90 y más personas comenzaron a hacer transacciones en línea como compras y pagos de facturas y servicios. Con el tiempo, la velocidad de los avances tecnológicos, la cambiante demanda de los consumidores y las nuevas tendencias empresariales y económicas han hecho que la banca y el comercio sean prácticamente irreconocibles en comparación a lo que eran hace una década.

Las operaciones bancarias de “front” y “back office” están en constante evolución, gracias a la visión de cambio en productos y servicios impulsada por las tecnologías en la nube, mejorando la experiencia del cliente como nunca antes.

Ahora, miles de millones de personas se han unido al sistema bancario, el comercio se realiza a la velocidad de la luz y con mayor eficiencia, y los productos bancarios que tardaban meses -e incluso años- en diseñarse y salir al mercado, se desarrollan mucho más rápido gracias a la adopción de las tecnologías adecuadas. Todo esto impulsado por las necesidades y la demanda de los usuarios que cada vez se sienten más cómodos con los servicios digitales.

Asimismo, el crédito está al alcance de un sector mucho más amplio de la sociedad, y las formas de verificación que antes veíamos en series futuristas se están implementando en países con economías emergentes, que en muchos casos definen el ritmo de la evolución para los países industrializados.

Sin embargo, los bancos y los “retailers” no deberían ponerse demasiado cómodos, pues la transformación digital no muestra signos de desaceleración.

Las preferencias de los clientes están cambiando en tiempo real, y las instituciones financieras –ya sean bancos tradicionales, neobancos o “Fintech”- deben adaptarse con la misma agilidad para satisfacer estas necesidades.

De acuerdo con un reciente estudio de consumidores financieros realizado por Mambu, más del 60 % de los adultos jóvenes de América Latina expresaron que tener una buena aplicación y funciones adicionales de pago y ahorro es esencial a la hora de decidir dónde realizar sus operaciones bancarias.

Según HYPERLINK "https://es.statista.com/estadisticas/637442/latinoamerica-ventas-de-comercio-electronico-minorista-de-a-2019/"Statista, las ventas de comercio electrónico en América Latina registraron un valor de aproximadamente 68 000 millones de dólares estadounidenses en 2020 y se espera que para 2025 este valor aumente casi un 88 %, llegando a unos 160 000 millones de dólares. Los consumidores que antes se resistían al “e-commerce” prefiriendo la experiencia de compra en las tiendas físicas, ahora perciben los beneficios de esta nueva modalidad, y ¡probablemente no volverán atrás!

Además, Statista indica que la inflación continúa avanzando en América Latina (superando el 11 % durante 2022, en comparación con un indicador menor al 10 % el año anterior), lo que trae como consecuencia, según un estudio establecido por CreditHYPERLINK "https://www.creditkarma.com/about/commentary/consumers-rely-on-buy-now-pay-later-amid-record-inflation-use-credit-to-pay-it-off" Karma, que 60 % de los consumidores demuestra preferencia por productos como Compre Ahora, Pague Después (BNPL). Estadísticas como estas ponen en evidencia la necesidad de que las instituciones financieras y no financieras, que también se están incorporando en esta industria, ofrezcan servicios de vanguardia, como pagos digitales y créditos como BNPL, entre otros, en donde claramente están complaciendo a las necesidades de los consumidores de hoy.

Un informe reciente de Research and Markets reveló que la demanda de BNPL está en auge en todo el mundo, y se prevé que este mercado crezca un 90.9 % anual hasta alcanzar los 9200 millones de dólares.

La demanda de comodidad y asequibilidad por parte de los consumidores es uno de los principales factores que impulsan este crecimiento. Los datos recientes de Deloitte, demuestran que más de la mitad de los consumidores (56 %) expresa la posibilidad de probar un producto antes de realizar un pago como un factor clave para utilizar BNPL.

La adopción de BNPL continuará extendiéndose, ya que los comercios están en búsqueda de beneficios que incrementen sus tasas de conversión y el volumen de sus pedidos, así como la aceleración de la tracción del mercado. Según el último informe de GlobalData, BNPL representó el 2.3 % del “e-commerce” a nivel global en 2021. ResearchHYPERLINK "https://www.researchandmarkets.com/reports/5305007/latin-america-buy-now-pay-later-business-and?utm_source=BW&utm_medium=PressRelease&utm_code=7x4q6z&utm_campaign=1654314+-+2022+Latin+America+Buy+Now+Pay+Later+Business+and+Investment+Opportunities+Report&utm_exec=jamu273prd" and HYPERLINK "https://www.researchandmarkets.com/reports/5305007/latin-america-buy-now-pay-later-business-and?utm_source=BW&utm_medium=PressRelease&utm_code=7x4q6z&utm_campaign=1654314+-+2022+Latin+America+Buy+Now+Pay+Later+Business+and+Investment+Opportunities+Report&utm_exec=jamu273prd"Markets también predice que la adopción de pagos BNPL está lista para registrar una tasa de crecimiento anual compuesta del 40.2 % entre 2022 y 2028.

Para mantenerse en sintonía con el crecimiento del “e-commerce”, impulsado por la demanda de servicios de pagos digitales, BNPL y otros servicios en tendencia, las entidades financieras deben migrar a un modelo operativo de alta velocidad, que les permita lanzar y ajustar nuevos productos y servicios con agilidad.

(*) Vicepresidente regional para América Latina Latam de Mambu.