• 17/02/2026 00:00

Analizando las estrategias geopolíticas y económicas del presidente Trump (1)

El destino y el futuro de los EE.UU., de Oriente Medio, la Unión Europea y la OTAN se están decidiendo en estos momentos bajo el liderazgo del presidente de EE.UU. Donald Trump, y todos los actores deben decidir de que lado de la corriente están.

Es crucial comprender el hecho de que el dólar estadounidense está en el centro del actual conflicto geopolítico y el empuje hacia un nuevo orden mundial liderados por países como Rusia, China, Sudáfrica, Brazil, India, Egipto, Irán y muchas otras naciones que conforman la alianza BRICS, que se han alineado para básicamente apoderarse de la moneda de reserva global, en un esfuerzo por empujar a los EE.UU. a un lado causando un enorme colapso de su economía, que ha sido el objetivo comunista/socialista durante mucho tiempo.

Trump es consciente de este complot y ha ideado una estrategia táctica diferente de aranceles, acuerdos y concesiones, sembrando pánico en la Unión Europea, Canadá, China y otros países. En resumen, Trump está haciendo lo necesario para proteger la economía de su país y el dólar estadounidense como moneda de reserva mundial. Esta acción del presidente Trump se debe a que las potencias de la alianza BRICS intentan perturbar y debilitar económicamente y políticamente a Estados Unidos por diversas razones.

Según el reconocido comentarista estadounidense Glenn Beck, “Estados Unidos necesita a Groenlandia, no como estado número 51, sino quizás como un protectorado, porque está estratégicamente ubicada, siendo esencial para EE.UU. si se prepara para la Guerra, además de poseer minerales de tierras raras valorado en unos $5 trillones de dólares. El presidente Trump está preparando a su país para una guerra digital para controlar la inteligencia artificial (IA), para una guerra de divisas para determinar qué moneda será dominante, para el bienestar financiero de al menos el mundo occidental, y quizás para una guerra real. De tal forma, está tomando todos los activos que Estados Unidos necesita: petróleo, carbón, tierras raras, tecnología nuclear, eléctrica, militar, IA, etc., mientras establece alianzas estratégicas y se prepara para cualquier eventualidad”.

Glenn Beck continuó diciendo: “La única razón por la que cree que Groenlandia no hubiera sido tan importante es si la OTAN no fuera tan inútil. La Unión Europea ha sido dominado por el islam radical y la inmigración musulmana, hasta el punto de que Europa desconoce por completo su futuro durante los próximos 25 o 50 años. De tal forma, Trump está asegurando de que, si Estados Unidos termina en una guerra o es atacado, que su país sea el más fuerte”.

Esa es la razón detrás de la sólida alianza estratégica pro-israelí del presidente Trump. No se basa en el cristianismo ni en el judaísmo, sino sobre estrategia, y en asegurar que Oriente Medio esté siempre bajo control. Se trata de demostrar su poder para evitar guerras, no de imperialismo. La paz mediante la fuerza, como lo definió Trump.

Glenn Beck prevé “un califato islámico con armas nucleares dentro de 10 años si Europa no cambia su forma de actuar”.

Mientras tanto, el presidente Trump está dejando saber a los ciudadanos estadounidenses que está haciendo todo esto por razones estratégicas, ya que esos otros países quieren deshacerse de la moneda de reserva mundial para colapsar a los EE.UU. y dejar de comprar sus bonos del Tesoro y valores estadounidenses, además de que Europa está tan perdida que los EE.UU. no puede depender de la OTAN.

Lo que estamos presenciando es la proyección de poder y dominio de Estados Unidos, además de su poderío económico en nombre de la libertad, la seguridad y la estabilidad del hemisferio occidental y del mundo. Asistimos a un momento de predominio estadounidense, no solo en el hemisferio occidental, sino también para crear un Oriente Medio donde todos los Estados del Golfo vean una posibilidad de estabilidad y seguridad reales, incluyendo a Israel en la nueva dinámica de Oriente Medio, que probablemente refleja la visión de Donald Trump frente a las quejas, la ira y el odio de los regímenes comunistas/socialistas e izquierdistas empeñados en el caos mundial.

Por otro lado, Estados Unidos envió un fuerte mensaje a China, Rusia e Irán con la reciente invasión a Venezuela utilizando un arma misteriosa de alta tecnología como nunca antes se había visto o escuchado, eliminando a muchos combatientes Cubanos y venezolanos protectores de Nicolás Maduro sin perder un solo soldado norteamericano, mostrando al mundo la ofensiva estadounidense sin una guerra enorme y prolongada y sin ninguna baja. Al hacerlo, Trump ha eliminado una amenaza de larga data a la estabilidad regional, y Venezuela ya no servirá como refugio seguro para los enemigos y adversarios de Estados Unidos. También ha eliminado esa tiranía ilegal en Venezuela, que merece un futuro de libertad, libre de drogas, terrorismo y autoritarismo.

La captura de Maduro también resalta la proyección del poder estadounidense sobre las bases del régimen iraní que ha perdido un importante aliado en América Latina y sobre la zona pro-Hezbolá en la “triple frontera” donde se unen Brasil, Argentina y Paraguay, conformando una red financiera para el narcotráfico y el comercio ilícito.

En resumen, hablamos de un continente inundado de narcoterrorismo impulsado por Venezuela, vinculado a Irán, lo que también constituye un importante mensaje económico para los adversarios de Estados Unidos – China, Rusia e Irán, y los imperios comunista y socialista. Es un regreso a la era de la Doctrina Monroe.

*El autor es jubilado
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