Solo 102 víctimas han podido ser entregadas hasta ahora a sus familias, mientras las autoridades mantienen un amplio operativo para identificar los restos...
- 17/12/2008 01:00
Una chapucería inaceptable
Torrijos y su gobierno de la llamada “patria nueva”, desde su primer día, han sido un ejemplo, elevado a la enésima potencia, del “síndrome de la incompetencia escapista”, aquella deformación congénita de no reconocer sus errores y siempre achacárselos a otros. Panamá, por una chapucería inaceptable, ha sido eliminada por la Unión Europea del beneficio de acceder a ese importante mercado sin tarifas aduaneras o con tarifas reducidas, por no haber nuestras autoridades aplicado a tiempo. El plazo para hacerlo vencía el 31 de octubre de 2008, es decir, hace mes y medio.
Destapado el tamal, como es su irresponsable costumbre, Torrijos se quejó contra la penalidad impuesta a Panamá, que calificó de injusta y basada en un “tecnicismo administrativo”. Es fácil imaginar cómo habrá recibido la Comunidad Europea semejante exabrupto.
Primero, después de que los exportadores panameños pusieron el grito en el cielo, las culpas fueron imputadas al embajador de Panamá en Bélgica y ante la Comunidad Europea, por cierto, hermano de la candidata del PRD. Posteriormente se ha desvelado que en el mes de agosto, pasado, tres meses antes de que venciera el plazo, el Encargado de Negocios, al frente de la misión diplomática, envió una carta, al viceministro de Relaciones Exteriores, Ricardo Durán, con copia a los directores de los departamentos de Política Exterior, Javier Bonagas, supervisor de las embajadas, y de Relaciones Económicas, Elmer Miranda, en la que alertaba sobre la fecha tope para que los países interesados gestionaran su inclusión en el Sistema de Preferencia de la Unión Europea.
El jefe de la Misión no está exento de responsabilidad, pues ese tema nunca debió escapar a su control. El asunto, por su importancia, debió merecer su atención prioritaria. Pero, su culpa es menor que la que cabe al señor Durán y a los directores Bonagas y Miranda. Los efectos negativos que su negligencia causará a las exportaciones panameñas debe ser razón más que suficiente para que presenten sus renuncias. Pero si no lo hacen, entonces, quienes los nombraron deben pedírselas. Dudo que alguna de esas cosas ocurra. La vergüenza política no es un atributo de los funcionarios de “la patria nueva”.
La solución de Torrijos es “compensar a los productores con bonos” que les permitan competir con los países que aplicaron oportunamente y, en consecuencia, gozarán de los beneficios del Sistema de Preferencias. ¿Cuánto le costará al erario, es decir, al pueblo panameño, esta nueva chapucería irresponsable del gobierno de Torrijos y de su flamante Cancillería? Todavía no lo sabemos, pero pronto lo averiguaremos. Y espero que lo tengamos en cuenta, al igual que todas sus otras trastadas, el próximo 3 de mayo, y después, para exigir cuentas.
-El autor ha sido viceministro de Relaciones Exteriores.juanmanuelc@cwpanama.net