Comercios que aún entregan bolsas plásticas y consumidores que las exigen reflejan los desafíos pendientes para el cumplimiento de la normativa ambiental...
- 21/11/2008 01:00
Crímenes educativos
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Agrega La Estrella en Google ↗️En los últimos cuatro años en materia educativa, Panamá ha visto cómo se han dado escándalos en la administración de fondos públicos, que verdaderamente son avergonzante y lo peor es que se han convertido en actos difíciles de investigar donde la justicia no parece tener el veredicto final.
Reprochable es que quien roba en educación le de puñaladas a la inocencia de miles de niños, que esperan el beneficio que, para tal fin, son destinados los recursos. Esto los convierte en asesinos más inconsciente que quienes roban y matan en las calles.
En tiempos de Miguel Ángel Cañizales se destapó el caso de los malos manejos en el uso del fondo denominado FECE. Esto aparentemente no solo ocurrió en San Miguelito, sino en muchos otros lados. Al final, los implicados dicen ser inocentes, el señor ministro fue enviado a Europa como embajador, se le aumentó el gasto de representación, porque no era suficiente y sobre este caso quedan más preguntas que respuestas; una de ellas es saber si el festín del FECE se terminó o aún continúa.
Como relevo llegó Belgis Castro y su ejecutoria se vio empañada por el desgreño de más de $10 millones del sonado caso de la fibra de vidrio. Quizás, no se le pueda señalar directamente, lo cierto es que la Ley establece que cuando un funcionario tiene mando y jurisdicción debe velar por todo lo que por obligación esté a su cargo.
Bateando de emergente apareció como ministro Manuel Salvador Rodríguez, cuya bandera de trabajo está orientada a actualizar la educación tecnológicamente. Nuevamente otro grave caso sale a los medios con el programa llamado “Conéctate al Conocimiento”, que ejecuta la SENACYT y MEDUCA; páginas enteras en medios de comunicación nacionales nos detallan inversiones millonarias puestas en manos de pocas empresas, doble facturaciones, aulas que no se construyeron. Todo indica que a parte de los fondos se le ha metido el diente.
A pesar del aumento de la población no se construyen nuevas escuelas, se trabaja en espacios pequeños, usando normas antipedagógicas, como por ejemplo 35 estudiantes por aula, sin tomar en cuenta el tamaño de la misma.
Otro crimen, es mantener planes de estudios, tanto en las escuelas medias como en las superiores, totalmente distanciados del mercado laboral.
Parece que en busca del progreso corremos de manera contraria y cada día nos alejamos más del él.
La mejor de nuestra universidad pública, la Tecnológica, en una reciente encuesta, ocupó el lugar 86 en calidad. Peor es el hecho de la Universidad de Panamá, que con todo y los 73 años de existencia recién cumplidos, de 500 fue superada por todas, o sea, quedó de última. No entremos a pensar cuánto presupuesto se lleva esta casa de estudios, donde el rector actual señorea, cual dueño innegable de una herencia familiar.
-El autor es educador.ariquelme_14@hotmail.com.