• 03/01/2024 00:00

Desigualdad, personaje siniestro del progreso

En diez años en el área urbana la tasa de desigualdad fue de un 12%, con una caída de 5.2%, mientras que en zonas rurales aumentó en 10.5%. He allí el reto

El fin de año es una oportunidad para revisar el camino que se ha recorrido y organizar las rutas del futuro inmediato, así como nuevos proyectos por concebir o desarrollar. Mirar hacia atrás es conveniente para analizar la realidad actual y saber desde donde se parte para cualquier plan venidero. Cuando se percibe la situación en el país, entonces es necesario utilizar herramientas precisas y evitar la especulación, que tanto daño hace.

Un amigo y condiscípulo institutor que reside en Brasil, Omar Lasso, me hace llegar un balance completo de países más desiguales. Allí, Panamá ocupa el lugar número 12 con un nivel de 50,9% en el coeficiente Gini. Este esquema es una manera de medir la desigualdad en los países, donde 0 es el equilibrio socioeconómico y a partir de allí hasta llegar a 1 se manifiestan niveles más elevados de divergencia.

En este informe estadístico, África del Sur encabeza como el más desigual y junto a Panamá, aparecen Colombia con un 51,5 %, luego Costa Rica 47.9. Cercanos también Brasil con 52.9 Guatemala, 48.3 y Honduras con 48.2. El comentario que hace Lasso es que tal nivel de condiciones, al parecer, se esparce por la región cercana.

Debemos comprender esto en su verdadera dimensión. En 2016 el país ocupaba el lugar 145, de 160 naciones en que se hacía tal medición. En cuanto al promedio de Gini, el Estado panameño tradicionalmente ha presentado las siguientes cifras: En 1990, 0,560, en 1999, 0,536, en 2016, 0,548 y en 2019, 0,465, según CEPAL. Por lo general, las variaciones locales son poco diferentes y la desigualdad nacional se mueve con tendencias a ampliarse.

Otros indicadores son significativos para sustentar este panorama. Los empleados en sectores de baja productividad, de la base de datos del Cepalstat. Aquí aparece Panamá en el lugar 12 con un 41% de la población que se desempeña en áreas con un bajo grado de producción. Solo surgen cinco países donde existe un mejor grado. En cuanto a salario medio, solamente México y Ecuador se ubican en una situación mejor.

Es altamente perceptible que Panamá está situada en una región donde los perfiles básicos tienden a mejorar de manera lenta. Por ejemplo, la situación de pobreza estaba en 2001 en 43% y en 2022, llegaba a 29% La extrema pobreza va en el mismo período del 12% y el más reciente, en 11%. El desempleo pasó de un 6% en 2010 a un 7% en 2022, aquí hubo un aumento.

Un poeta panameño definió la desigualdad que se perfilaba y planteó una figura según la cual existían cinco Panamá, que iban desde aquel mundo en el que se creaba mucha riqueza y desde allí describía otros espacios menos, hasta llegar a las regiones indígenas, con alrededor de un 10%, de desigualdad como clima fundamental, en relación con el progreso del resto del país.

Este panorama muestra algunos detalles que representan o caracterizan a esta nación de 4,3 millones de personas. Ocurre en esta estrecha y estratégica cintura, en que los asuntos más sensibles se pueden discutir de manera amplia con ejercicios de intercambio e interacción, en forma en ocasiones ruidosa, pero pacífica. Históricamente existen ejemplos con problemas profundos en la sociedad latinoamericana.

La desigualdad por ingresos en América Latina se comportó en promedio con un leve aumento de 0.2% entre 2010 y 2020 y con tendencias a disminuir en un -2.6% en el área urbana y en un 10.58% en provincias. En diez años en el área urbana la tasa de desigualdad fue de un 12%, con una disminución de 5.2%, mientras que en zonas rurales aumentó en 10.5%. He allí nuestro reto.

El autor es periodista
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