• 20/11/2008 01:00

Jované y las crisis de las campañas

El panorama pre-electoral acaba de recibir una fuerte inyección con la proclamación de Juan Jované como candidato independiente a la Pre...

El panorama pre-electoral acaba de recibir una fuerte inyección con la proclamación de Juan Jované como candidato independiente a la Presidencia de la República. Lo apoya un contingente de partidos, gremios, asociaciones y organizaciones populares. Para las elecciones del 3 de mayo de 2009, ya se habían proclamado otros cuatro candidatos de los partidos tradicionales. La diferencia entre Jované y los otros candidatos es que el profesor de Economía tiene, por un lado, un programa de trabajo que erradica las políticas neoliberales que han empobrecido a las mayorías panameñas. Por el otro, Jované ha señalado que le dará prioridad a la educación, salud y seguridad social para acabar con la iniquidad y violencia, utilizando de manera planificada los recursos de la posición geográfica del país (Canal de Panamá, puertos, comercio) así como la productividad de la fuerza de trabajo, en el campo y en la ciudad.

Entre los candidatos oficiales y de la oposición han surgido señales de alarma en las diferentes campañas. El PRD se ha fraccionado con motivo de la arremetida de Juan Carlos Navarro, contra el presidente Martín Torrijos. Pareciera que Navarro siente que Torrijos y la actual candidata a la Presidencia del PRD, Balbina Herrera, conspiran para acabar con sus aspiraciones políticas en el futuro inmediato. Hay quienes afirman que Torrijos está maniobrando para introducir una reforma constitucional para reelegirse en 2014. La misma fecha que Navarro considera que es su oportunidad para lanzar su propia candidatura. En medio del conflicto, Balbina Herrera aparenta inclinarse hacia Torrijos. Herrera tiene que cuidar la canasta donde guarda los recursos que le permitirán competir en los seis meses faltantes de campaña. La crisis económica internacional ha creado incertidumbre entre los capitalistas panameños que apoyan su candidatura. El fin del discurso “neoliberal” orienta la mirada de los grandes banqueros y especuladores hacia candidatos de la oposición cuyas ideologías son conservadoras. Uno de ellos sería Ricardo Martinelli, cuyo Partido Cambio Democrático ha estructurado una alianza con Unión Patriótica — UP (fusión entre los partidos Solidaridad y Liberal Nacional). El pacto le ha brindado a Martinelli la infraestructura necesaria para competir a nivel nacional. Sin embargo, entre los líderes de la UP existen fuertes conflictos. Guillermo Ford, quien acaba de renunciar como presidente del partido, siente que Martinelli maneja la campaña desde su bolsillo. Mientras tanto, Raúl Mulino (ex Solidaridad) y Aníbal Galindo (ex Partido Liberal) tienden a distanciarse.

El otro candidato presidencial, Juan C. Varela, del Partido Panameñista, se ha encontrado con una organización partidista indomable y que sólo puede ser dirigida por una figura carismática. Como empresario, y afiliado a la orden Opus Dei, de la Iglesia Católica, Varela no logra disciplinar a los caciques del Partido que responden a los intereses de las capas medias y de muchos pequeños comerciantes y agricultores. También es cierto que no ha logrado atraer, como en campañas del pasado, a los grandes capitalistas y especuladores que buscaban un abanderado que se enfrentará a los gobiernos desarrollistas. Por su lado, Jované tendrá que lidiar primero con el Tribunal Electoral, para que remueva los obstáculos inconstitucionales a su candidatura independiente y, entonces, trabajar con todos los panameños para instaurar una verdadera democracia.

-El autor es profesor de la UP e investigador asociado del CELA.gandasegui@hotmail.com

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