• 09/08/2026 09:11

Los abogados, el derecho y la justicia

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Como todos lo años, celebramos el día consagrado a exaltar y rendir tributo al profesional de la abogacía. Precisamente, en el día que el calendario patrio registra el nacimiento del Patricio de la República Dr. Justo Arosemena, nacido en la ciudad de Panamá, el 9 de agosto de 1817. Atinadamente, sobre su descendencia nos escribe la catedrática PATRICIA PIZZURNO, al precisar que “Justo Arosemena nació el 9 de agosto, en la ciudad de Panamá, cuatro años antes de la independencia de España, en la que su padre y sus tíos participaron.

El perito de las leyes, como se le denomina al abogado, ya sea que actúe como demandante cuando piden, instan o solicitan que se inicie un proceso judicial sobre determinadas causas en conflicto; o en todo caso, actúan como defensores públicos, jueces o magistrados.

El nombre mismo del abogado suena como un grito de ayuda. Se ha dicho que la palabra “abogado “viene del latin Advocatus, ( vocatus ad ) que significa llamado a socorrer.

A propósito, el codificador Mag. Olmedo Arrocha Osorio hace un llamado a todos los letrados para la actualización de la Ley 402 del día 9 de octubre de 2023, por la cual se adopta el Código Procesal Civil de Panamá, al puntualizar: “Los abogados tenemos la responsabilidad ética de actualización respecto a las novedades legislativas y sobre el Código procesal el cual establece las reglas de tramitación para poder defender los intereses de los clientes en los conflictos civiles”.

La exhortativa citada se compagina con el primer (1) postulado del decálogo de los abogados que nos recuerda siempre: “Estudia. El derecho se transforma constantemente. Sino sigues sus pasos, serás cada día un podo menos abogado”.

El derecho, como ciencia social, es la disciplina académica que profesan los abogados, en sus variadas especialidades (derecho Civil, comercial, penal, laboral, administrativo, familia, etc.): El jurista romano Ulpiano nos recuerda que: “Los tres preceptos del derecho son: vivir honestamente, no dañar a otro y dar a cada uno lo suyo“. Igualmente “es el arte de lo bueno y equitativo”. La doctrina define el derecho como” una ordenación normativa del comportamiento humano, lo que significa: Un sistema de normas jurídicas que regulan el comportamiento humano”. (H. Kelsen).

En el día consagrado al abogado se reconoce la alta y noble profesión de la abogacía, por la singular misión que se le encomienda en el seno de la sociedad, principalmente en aras de preservar y luchar por el imperio del orden, la justicia y la paz. El derecho es consustancial a la existencia misma de la sociedad, de ahí la máxima que no se concibe sociedad sin derecho ni un derecho sin una sociedad humana. Tendiendo como finalidad garantizar y asegurar la paz, la justicia, la libertad y la convivencia armónica de los asociados, que son los Valores jurídicos que le dan sentido y contenido al Derecho.

La abogacía, una profesión que ha sido exaltada en forma lapidaria por el jurista uruguayo E. J. Couture, con los postulados plasmados en los “Mandamientos del Abogado”, constituyéndose este selecto aporte en un hito que sirve de guía e inspiración a todos los abogados del mundo. En la exégesis hecha por el celebre abogado citado, se alude al mandamiento titulado TEN FE, y en el cual se recogen magistralmente todos los valores que le dan contenido al Derecho, tal como se observa en el siguiente texto: “ TEN FE. Ten fe en el derecho como el mejor instrumento para la convivencia humana, en la justicia como destino normal del derecho, en la paz como sustituto bondadoso de la justicia y, sobre todo, ten fe en la libertad, sin la cual no hay derecho, ni justicia ni paz”.

Como política, la abogacía es una disciplina de la libertad dentro del orden. Como ética, la abogacía es un constante ejercicio de la virtud. Como acción es un constante servicio a los valores que rigen la conducta humana. Cada abogado, en su condición de hombre, puede tener la fe que su conciencia le indique. Pero en su condición de abogado debe tener fe en el derecho, porque hasta ahora el hombre no ha encontrado, en su larga y conmovedora aventura sobre la tierra, ningún instrumento que le asegure mejor la convivencia.

La razón del más fuerte no es solamente la ley de la brutalidad, sino también la ley de la angustiosa incertidumbre. El maestro español Martínez Val nos enseña: “Ama la justicia como virtud y norte de tu profesión. Busca siempre la verdad en los hechos y en las pruebas. Ordena tu ejercicio profesional con dignidad, valor, independencia y Libertad.

* El autor es abogado y escritor
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