• 07/10/2026 00:00

Minería, elecciones
y actores

Nuestro país lleva décadas desde que las trasnacionales irrumpieron en la actividad política de nuestras naciones, de manera abrupta, pero siempre en contacto con los personeros de los gobiernos y los jefes de campañas de candidatos políticos desde sus asideros los partidos políticos y sus usurpadas estructuras “independientes” con el concurso cruzado de los empresarios corruptos y el narcotráfico, se asentaron en su rol de donantes de campañas, con la intencionalidad de no ser frenados en sus vorágines proyectos.

El más palpable que puso de rodillos a los gobiernos de izquierda y derecha latinoamericanos y que tuvo su “era” fue Odebrecht. Sus casos por corrupción generalizada siguen vigentes y algunos mandatarios cumplieron sentencias al ser “coimeados” por el gigante de las construcciones. En Panamá “pasaron agachados” y aducen sin vergüenza alguna que las donaciones no son delito alguno. En la actualidad el relevo del malogrado Odebrecht son las mineras que financiaron campañas presidenciales e impusieron un vicepresidente proveniente de sus oficinas.

La influencia es tan fuerte e incontrolable que su poder alcanza los tres poderes del Estado cubriendo todo espacio que le sea factible para el pleno ejercicio de su mortal actividad, cabe señalar que la lucha contra esta venenosa industria fue guiada por oportunistas que lograron el cometido de movilizar al pueblo con la consigna “No a la minería” que aunque cierta, su objetivo fue otro al ser demandada la empresa ante la Corte Suprema de Justicia que falló no en contra de la minería sino del contrato con la empresa First Quantum, la finalidad que se buscaba era la moratoria minera que suspende la operación por un tiempo determinado pero no elimina la aniquiladora explotación. Esta explicación la ha dado incansablemente el Dr. Donaldo Sousa Guevara, pionero en el derecho del medio ambiente en Panamá, la cual por su cientificidad y juridicidad nos hacemos orgánicamente eco.

Toda esta incidencia y el retorno de estos capitales multinacionales incitan, obligan a que el actual gobierno retome e impulse ferozmente por cuanto medio y redes sociales disponga y compre a favor de la minería en Panamá, las articulaciones u oenegés que se perfilan como antiminas han sido emplazadas por recibir donaciones de los sectores promineros.

En un escenario de negociación se puede dar el imaginario; elemento del análisis de coyuntura de la Ciencia Política, que se haga una convocatoria para la discusión y sean llamados los “antiminas” muchos de ellos también convocados en el 2005 con la Ley 51 de la Caja de Seguro Social como firmantes del perverso acuerdo siendo Conato, la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura y el Consejo Nacional de la Empresa Privada, los dos últimos sectores de donde proviene el presidente José Raúl Mulino. Otro caso sería el Referéndum, del cual el árbitro cuenta con toda la tecnología para voltear la voluntad popular, del cual ya es altamente desconfiable.

Las elecciones, donde la ciudadanía no juega el protagonismo correcto ya que el andamiaje estructural desde su principal base institucional está claramente dominada por los sectores acaparadores de riquezas, que a su gusto y antojo, ponen, crean partidos políticos conocidos como satélites además de los que se hicieron llamar independientes que han hecho el tránsito a partido político recibiendo sendos financiamientos público y privado se convierten formalmente en lo que adversaban sin ninguna validez político moral llegan con firmas extraídas en tan corto tiempo como por arte de magia. Los sistemas electorales están en una fase de caída libre en cuanto a credibilidad institucional, prueba de ello es la sumisión a los poderes fácticos como la criptocracia, constituyendo Estados clientelares y vergonzosamente narcoestados vigentes en el Continente.

Los actores llegan por combustión espontánea siendo presentados a diario por los medios de comunicación masiva inflándolos ante las pantallas influyendo a la ciudadanía ingenua que le da cierta aceptación más por desinformación que por trayectoria o ejecutorías comprobables. Nuestro aporte es crear conciencia sobre todo a nuestros connacionales que no tienen el acceso a la información de los propósitos de estos sectores que actúan paralelamente para fortalecer sus actividades lícitas e ilegales en nuestro país en beneficio de ellos. Continuarán los discursos anticorrupción como un bocado para influir en aceptación. La verdadera lucha por las reivindicaciones sociales y políticas involucra a personas que no están dentro de estas esferas de corrupción a la vista está la minería, las elecciones y los actores. ¡Acción!

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