• 29/12/2009 01:00

El momento de las grandes decisiones

Hace nueve días exterioricé mi punto de vista en torno al panorama político y señalé a la persona que cuenta con los elementos necesario...

Hace nueve días exterioricé mi punto de vista en torno al panorama político y señalé a la persona que cuenta con los elementos necesarios para ganarle al PRD. Lo dije con nombre, apellido y la agrupación política que representa. Cuando los panameñistas iniciamos la contienda para elegir a la persona que buscaría la Presidencia de la República, manifesté que veía a Alberto Vallarino como la persona ideal para aglutinar a la oposición.

La mayoría habló y entre los cuatro aspirantes, eligió a Juan Carlos Varela. Ese torbellino político elevó, de manera espectacular a Varela, subiendo en las distintas encuestas que se hicieron. Después de las primarias panameñistas, sentí un estancamiento de nuestro líder. La propaganda no fue la más adecuada. Ese montón de promesas, que incluyen muchas plazas de trabajo y un aumento general de sueldo, fueron quizás el punto débil. Con un porvenir devastador; con un mundo financiero colapsando; con grandes compromisos adquiridos por la actual administración, es fácil detectar el desencanto de quienes escuchan esas y otras promesas. Hoy, al igual que lo hice en 2004 con José Miguel Alemán, le pido a Varela que deponga intereses, que escudriñe bien sus numeritos y si le indican que debe cambiar de rumbo, hágalo y pronto.

En 1989 fuimos a la cabeza y ganamos; en 1994, también y perdimos; en 1999 triunfamos y en 2004 perdimos. Siento que hay experiencias que nos indican que también se gana cediendo y, para mí, ha llegado la ocasión de permitirle a otro partido que asuma el liderazgo que ostentamos nosotros, en las fechas mencionadas.

No me importan los comentarios que me llegan a mi correo; sé que la palabra traidor es el piropo tradicional de mis hermanos panameñistas. No quiero que pase lo que en 1994 y en 2004. La tozudez de unos pocos hizo colapsar a quienes con sangre, sudor y muchos sacrificios provocamos el retorno de la democracia. Si el comité político y Varela deciden declinar las aspiraciones y en su lugar inician conversaciones para una gran alianza, el triunfo estará asegurado. Si pasa lo contrario, desde ahora levanto el dedo acusador, para que la historia y los amantes de la libertad y la justicia los juzguen.

Recuerden, fueron el MOLIRENA y la Democracia Cristiana, en 1994, los que permitieron el retorno al poder del partido de los militares. También es importante señalar que fue el MOLIRENA el que le garantizó el triunfo a Mireya Moscoso en 1999. Son pujas y repujas políticas que se dan. Lo más triste de este espectáculo es que nuestros líderes hablan de trabajar por los mejores intereses de la patria, pero, siempre que les respeten sus espacios políticos. Y es, precisamente, lo que tenemos que combatir, el doble discurso.

Lo digo alto y claro, en las actuales circunstancias, quiero votar por Ricardo Martinelli y espero endosarle mi confianza en la papeleta panameñista. Siento que así también lo harán miles de independientes y copartidarios que desean un cambio seguro. Reitero a Endara, Varela y Martinelli lo siguiente, ustedes no deben considerarse adversarios, si los quieren buscar, váyanse a la Avenida México. Enfilen sus dardos hacia allá y luchen por la unidad, para que a nadie se le ocurra un chanchullo de haber un margen estrecho en la victoria.

*Ex secretario de prensa de la Presidencia de la República. rehernandez19@gmail.com

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