• 20/02/2023 00:00

Nicaragua: ¿qué se hizo la libertad?

“Hoy, 44 años después, ¿qué se hizo la libertad? El indescriptible y tenaz régimen de Daniel Ortega, quien fue parte de esa Liberación en 1979, ha pisoteado los sueños y la voluntad de todo un continente [...]”

Hay empresas en donde uno contribuye con su granito de arena con mucho idealismo y un alto grado de entusiasmo, conscientes de que se hace para un fin más grande e importante. La oportunidad de participar, con el más mínimo de los aportes, resulta en un inigualable momento que se llevará con orgullo para el resto de la vida.

La revolución de los Sandinista para derrocar al dictador Anastasio Somoza Debayle, fue una empresa monumental de dos décadas a sangre y fuego, luto y dolor con miles de muerto y cientos de familias marcadas por tan mezquinos y pequeños individuos. Sí, pequeños seres humanos que con sus intenciones de grandeza no reparan en acabar con el bienestar y la paz de todo un pueblo.

En 1978-79, para un joven como yo, idealista, formado durante los patrióticos esfuerzos por lograr el desmantelamiento de la Zona del Canal, “ponerle fecha de cumpleaños”, como decía el general Torrijos, moldeado por el amplio y decidido apoyo que la comunidad internacional le había dado a la causa panameña, era impensable no contribuir con lo que se podía con la lucha de liberación en Nicaragua. Esa causa liderada por el Frente Sandinista de Liberación Nacional -FSLN- se convirtió en una labor ineludible que amplios sectores latinoamericanos se sintieron comprometidos en apoyar.

Bajo esa perspectiva cuando el derrocamiento del dictador Somoza era evidente: “Como parte de los trabajos de registro y documentación de la Brigada Leonel Rugama, fue inminente la capacitación cinematográfica de combatientes (...) y, al mismo tiempo, se convocó a un amplio sector de cineastas para que participaran en el registro de la “Ofensiva final”, escribió Ana Daniela Nahmad Rodríguez, licenciada en Historia y doctora en Estudios Latinoamericanos por la Universidad Autónoma Nacional de México –UNAM- en su trabajo investigativo titulado: “Propaganda y revolución: Los documentales sobre la revolución sandinista del Centro de Estudios Cinematográficos de la UNAM”.

“Los cineastas internacionalistas no dudaron en poner sus cámaras y esfuerzos para captar y registrar esta revolución”, escribió Nahmad Rodríguez y sostiene que: “A diferencia de las anteriores revoluciones, durante la “Ofensiva final” las cámaras de cine acompañaron las acciones militares, dejando testimonio directo de los combates armados y de la entrada triunfal a la capital, lo cual no había ocurrido en ninguna de las revoluciones anteriores”.

En esa encrucijada histórica, el Grupo Experimental de Cine Universitario –GECU– hizo su parte. Contribuyó decididamente brindando apoyo a un número considerable de cineastas latinoamericanos que hacían camino hacia el terreno de los acontecimientos en Nicaragua. Facilitó la logística de comprar o reparar equipo cuando era necesario, adquirir materiales fílmicos o realizar grabaciones o entrevistas adicionales cuando fuese necesario en apoyo a algún proyecto documental que tomaba forma.

En los homenajeados Pioneros del Cine Panameño durante el Bannabafest22 se honró el trabajo del desaparecido sonidista y cineasta Rafael Guiraud del GECU. Sobre Rafael se escribió que: “... también fue el primer cineasta panameño que propuso ir más allá de los numerosos apoyos que dábamos a cineastas nicaragüenses, mexicanos, colombianos, chilenos, internacionalistas, y se ofreció para sumarse a los equipos que registraban en el terreno la lucha contra la tiranía de Somoza. Acompañó a una parte del equipo que hizo el filme Nicaragua, los que harán la libertad”.

La primera vez que vi mi nombre junto al de mis colegas en los créditos de una documental fue como asistente de producción en ese mencionado film dirigido por Berta Navarro. Era muy joven y el sentimiento fue acompañado, como ya dije, por la emoción de haber contribuido con mi granito de arena en un logro monumental.

Hoy, 44 años después, ¿qué se hizo la libertad? El indescriptible y tenaz régimen de Daniel Ortega, quien fue parte de esa Liberación en 1979, ha pisoteado los sueños y la voluntad de todo un continente que contribuyó con el esfuerzo por cimentar mejores días para el pueblo nicaragüense. Es importante y necesario que las voces de la justicia y la libertad se manifiesten con la misma entrega histórica y con decisión contra lo que ocurre hoy en Nicaragua. Si era justo y necesario acabar con la dinastía Somoza, en pleno siglo XXI no podemos tolerar las locuras de los Ortegas, un régimen que no hace justicia ni merece representar la nobleza y bondad de un pueblo tan merecedor como el nicaragüense.

Comunicador social.
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