Con un consumo per cápita de hasta 400 litros diarios —el más alto de la región—, Panamá enfrenta una crisis de eficiencia donde la mitad del agua procesada...
“No hay pueblo sin estatua y no hay estatua sin mensaje adjunto. Sin embargo y con rapidez [...] la costumbre hace de la estatuaria cívica algo equidistante del arte y de la historia” (Monsivais,1992).
En el “soft power” de las diversas naciones, particularmente en Panamá y el Perú, encontramos la “diplomacia de los monumentos” con la que se trata de honrar, estimular y probar que hay gratitud ante las hazañas heroicas, que éstos, el peruano y el panameño, son pueblos que no olvidan y reconocen al héroe más allá del rango político que tenga (Ytati,2001).
La conmemoración del bicentenario del Congreso Anfictiónico de Panamá (1826) por parte del Perú en la Ciudad de los Reyes (hoy, Lima) permite rememorar la figura de José Faustino Sánchez Carrión, ministro de relaciones exteriores del Libertador Bolívar que llevó a cabo el primer acto jurídico de fraternidad continental al convocar al, ahora, histórico Congreso; y permite también recordar que, para el centenario de ese acontecimiento en 1926, el entonces Presidente Leguía “tres años antes encomendó la elaboración de un Busto en bronce macizo con la imagen de Sánchez Carrión que llegó al istmo en el vapor ‘La Paz’ a finales de 1925 juntamente con una placa del mismo material donde se saludaba la hermandad panameño-peruana. El paso del tiempo hizo necesaria una primera restauración en 1959 que estuvo a cargo del taller del artista Pozzuoli de Venezuela. Como consecuencia de la gesta patriótica del 9 de enero de 1964 varios monumentos fueron afectados por lo que fue indispensable reemplazar la placa conmemorativa por una nueva. Desde ese año el Busto es recolocado en la Avenida Perú hasta 1970, momento en que, con ocasión del 150° aniversario de la independencia panameña de España, el Perú fijó una nueva placa donde se destacaba la coincidencia de las efemérides del Sesquicentenario tanto en Panamá como en la tierra de los incas. Lamentablemente, la invasión de 1989 afectó al monumento que resultó dañado y la placa sustraída. Actualmente, el Busto [que ha tenido un devenir tan azaroso como el prócer al que representa] ha sido restaurado por el artista panameño Ricaurte Martínez” (Raffo,2021) y la embajada peruana con la Municipalidad de Panamá lo reinauguraron en julio de 2022 con ocasión de las jornadas celebratorias de la independencia del Perú recolocándolo en una sección del parque Belisario Porras (Nota Informativa MRE del 20 de julio de 2022).
Un segundo Busto del prócer peruano Sánchez Carrión fue emplazado y develado en el parque central “8 de diciembre” de la ciudad de Penonomé, capital de la provincia de Coclé. El monumento al “Solitario de Sayán” fue ubicado entre la estatua del Libertador Simón Bolívar y de José Miró Rubini, héroe panameño que participó en la Batalla de Ayacucho. En aquella ceremonia el embajador López Chávarri, excanciller del Perú, destacó el rol decisivo de Sánchez Carrón en el establecimiento del orden republicano en el Perú y su repercusión en América Latina, así como por la defensa de principios como la soberanía del pueblo, la división de poderes, la alternancia en la conducción del Estado, el derecho a la propiedad, entre otros (Nota Informativa MRE del 19 marzo de 2022).
Posteriormente, en diciembre de 2025, por iniciativa del entonces canciller Schialer fue publicado “La Cancillería peruana en la campaña de Ayacucho y la consolidación de la independencia (1824)” (ISBN 978-612-48348-6-8), tomo XI de la serie Archivo Diplomático Peruano, centrado en el papel medular que le tocó desempeñar a Sánchez Carrión en aquel momento histórico.
Más adelante, en marzo de 2026, la Sociedad Peruana de Derecho Internacional (SPDI), en las instalaciones del Centro Cultural Inca Garcilaso de la cancillería peruana, conmemoró el bicentenario del Congreso Anfictiónico de Panamá, uno de los hitos diplomáticos más significativos en la historia del pensamiento integracionista americano. El evento contó con las palabras de cierre del embajador Hugo de Zela, actual Ministro de Relaciones Exteriores y Miembro Asociado de la SPDI. La celebración “permitió reflexionar sobre la trascendencia histórica del Congreso Anfictiónico y sobre la vigencia de sus ideales de unidad, cooperación e institucionalidad entre las naciones americanas, reafirmando su importancia para el desarrollo del pensamiento diplomático y del sistema interamericano” (Nota de Prensa SPDI 042-2026).
Parafraseando a Ytati, el lenguaje plástico utilizado en los Bustos “adhiere a una estética clásica, para la cual la obra además de agradar a la vista y generar un goce estético, debe contribuir a la educación pública, penetrando en las almas”; es así como los actos académicos y los monumentos sobre Sánchez Carrión constituyeron documentos gráficos de su legado, plataformas donde la valoración estética derivaba del parecido físico se une con la trascendencia histórica del personaje. Poderosa evidencia de cómo la diplomacia de los monumentos refuerza los lazos peruano-panameños.